Entre la «magnífica gestión» de la ministra Trinidad Jiménez y el «buen trabajo» del secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, media un abismo de valoración que el líder del PSM debe andar todavía rumiando, sobre todo si de lo que se habla es del cartel electoral a la Comunidad de Madrid (CAM). Los adjetivos son del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ayer viajó a su tierra natal, León, donde permanecerá en visita privada hasta mañana miércoles.
En rueda de prensa, tras inaugurar el Centro Especializado de Alto Rendimiento de Atletismo y Lanzamientos, no ocultó sus preferencias para las listas madrileñas, aunque luego intentara escudarse en «las nomas internas» que su partido pone en marcha para la elección de candidatos, esto es, que puede haber un candidato propuesto por la propia dirección de Madrid u otros avalados por sus propios compañeros, «que en su caso concurrirían en primarias».
«Si me pregunta por nombres —replicó al periodista—, tengo una buena valoración de Tomás Gómez, que ha hecho un buen trabajo al frente del PSOE de Madrid y una buenísima valoración de Trinidad Jiménez», dijo a modo de introducción ya marcando distancias.
Y fue a más. Porque de la ministra de Sanidad y Consumo, que suena desde hace meses como probable adversaria electoral de Esperanza Aguirre, agregó que ha hecho una «magnífica gestión y ha sido una de las constataciones que como presidente del Gobierno», le ha «producido más satisfacción, ya que, desde el principio, no necesitó tiempo de rodaje, lo ha hecho muy bien».
Lissavetzky, a la alcaldía
En definitiva, agregó el jefe del Ejecutivo echando una nueva paletada de tierra a las aspiraciones de Gómez, «lo que va a intentar el Partido Socialista es cambiar las cosas en la comunidad de Madrid y lo haremos con los mejores». La candidata del todopoderoso vicesecretario general del PSOE, José Blanco —quien nunca ha ocultado el escaso entusiasmo que le produce Gómez— gana enteros para una batalla que el líder de los socialistas madrileños parece dispuesto a dar.
También está entre «los mejores» el secretario de Estado de Deportes, Jaime Lissavetzky, que acompañó a Rodríguez Zapatero a la inauguración del nuevo centro de alto rendimiento y cuyo nombre está en las quinielas para la alcaldía de Madrid en detrimento del actual portavoz del PSOE en el consistorio, David Lucas.




