A día de hoy, las «peores inundaciones de la historia de Pakistán», como las calificó el ministro de Información pakistaní, han dejado numerosos daños materiales y más de mil pérdidas humanas. Según la directora de Oxfam, Jane Cocking, «son inundaciones de una escala que no hemos visto en décadas en Pakistán y se requiere un esfuerzo de igual tamaño. El alcance de esta crisis tan sólo está emergiendo lentamente. Cuantos más pueblos visitamos, más desoladoras son las escenas», dijo la directora de Oxfam. El Gobierno ha calculado 500.000 desplazados y un millón y medio de afectados en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, según ha informado el ministro de Información de la provincia, Mian Iftikhar Hussain, que ha añadido además que 129 persones están desaparecidas.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, anunció este domingo que ha ordenado movilizar 10 millones de dólares (unos 7, 6 millones de euros) para prestar ayuda inmediata a los afectados por las inundaciones.
La ONU ha destinado 10 millones de dólares para ayudar a los damnificados
Además, el PAM planea asistir al menos a 150.000 familias durante los próximos dos o tres meses mientras mejora el acceso a las zonas afectadas. Debido a que los niveles de agua aún son muy elevados y hay un gran número de puentes destrozados, el acceso está limitado en numerosos lugares.
Cólera y gastroenteritis
A pesar de las cifras de muertos, lo cierto es que lo que ahora preocupa en Pakistán es evitar el contagio de enfermedades debido a los cadáveres de los fallecidos, que aún se encuentran por las calles.
Las autoridades ya han advertido de la posible propagación del cólera y gastroenteritis por la falta de agua potable. «Estimamos que alrededor de 100.000 personas, la mayoría niños, se vieron afectadas por el cólera y las enfermedades gástricas», dijo Syed Zahir Ali Shah, ministro de Salud de la provincia de Khyber, en el norte de Pakhtunkhwa al oeste del país. «Nuestra primera prioridad es su evacuación a lugares seguros», dijo.










