El incendio forestal declarado el pasado 30 de julio en Las Arribes del Duero salmantinas se volvió ayer a reproducir por tercera vez y, al cierre de esta edición, el fuego afectaba a tres términos municipales, con diferentes focos en un radio de 5 kilómetros.
Según informaron ayer a Efe fuentes de los ayuntamientos afectados, las llamas están localizadas en las poblaciones de Pereña de la Ribera, Villarino de los Aires y Cabeza de Framontanos. Según el alcalde de Pereña de la Ribera, José Gregorio Ortigosa, el fuego se reprodujo sobre las 16.30 horas de ayer y avanzó rápidamente en dirección al poblado de Cabeza de Framontanos, donde viven un centenar de vecinos. En algún momento, las fuerzas de seguridad se plantearon desalojar a los vecinos de este pueblo, debido al intenso humo, aunque finalmente no fue necesario, según el propio alcalde de Pereña de la Ribera.
Medios terrestres y aéreos de la provincia de Salamanca trabajaban en la tarde de ayer en el lugar del incendio para controlar las llamas. Las labores de extinción fueron muy complicadas, ya que el viento sopla con mucha intensidad. Este incendio se declaró el pasado 30 de julio a las 1.15 horas entre los municipios de Pereña de la Ribera y Villarino de los Aires, donde arrasó 350 hectáreas de matorral y monte bajo.
El pasado sábado, tras reproducirse por la tarde, las labores de extinción se tuvieron que intensificar, ya que las llamas se quedaron muy cerca de las casas de Villarino de los Aires y se quemaron más de 100 hectáreas, según confirmó el alcalde de Villarino de los Aires, José Martín.
Fuerte viento
Un vecino de Cabeza de Framontanos, Juan Miguel Gómez, uno de los que primero dio el aviso de que el fuego se había reproducido ayer, explicó que «el fuerte viento ha provocado que en sólo una hora las llamas hayan avanzado más de 3 kilómetros». La Junta de Castilla y León ha confirmado que el inicio de este incendio forestal fue intencionado.
Por otra parte, las localidades vallisoletanas de San Cebrián de Mazote, Medina del Campo, Valdestillas y Castronuño sufrieron durante la jornada de ayer incendios de pequeña consideración y ya controlados. Las llamas afectaron a masa forestal sólo en el caso de Castronuño, mientras que en el resto consumieron rastrojo y cereal, según informó a la agencia Ical el Cuerpo de Bomberos de la Diputación de Valladolid.
En San Cebrián de Mazote ardieron cuatro hectáreas de rastrojo, mientras que en Medina del Campo se consumió la misma superficie de rastrojo y cereal, junto al convento de Las Claras. A un kilómetro de Valdestillas ardió una superficie todavía por cuantificar, en un incendio provocado supuestamente por la catenaria de las vías ferroviarias, según los bomberos.
En Castronuño, las llamas llegaron hasta un pinar, pero fueron controladas por los servicios de la Diputación con la colaboración de unos vecinos y sus tractores.












