Una joven de 26 años de edad evoluciona favorablemente en el hospital Virgen de la Salud de Toledo tras sufrir una agresión con arma blanca por un menor que custodiaba en el Centro de Atención Especializada al Menor (CAEM), que gestiona la Fundación Fislem y que se ubica en el barrio de Santa María de Benquerencia.
Los hechos ocurrieron el pasado miércoles, pasadas las 11 de la mañana, cuando la monitora y el menor se dirigieron a la cocina para que éste pudiera prepararse su almuerzo, una de las pocas actividades en las que pueden participar los chavales, ya que este dispositivo cuenta con un servicio de catering para el resto de las comidas. Sin mediar palabra, el menor se abalanzó sobre la monitora, asestándole ocho puñaladas.
Ante los gritos del resto de los chavales —actualmente viven en el centro siete jóvenes (entre hombres y mujeres)—, el vigilante consiguió reducir al menor y llevarlo al patio del centro hasta que llegaron los agentes de la Policía Nacional, que lo detuvieron y lo pusieron a disposición de la Fiscalía de Menores. Mientras, los compañeros de la monitora procedieron a llamar al 112 cuyos efectivos, ante la gravedad de las heridas, trasladaron inmediatamente a la víctima al Hospital Virgen de la Salud, donde fue intervenida quirúrgicamente. La joven evoluciona favorablemente.
Investigación
Por su parte, el director general de Familia del Gobierno de Castilla-La Mancha, Hugo Muñoz, confirmó que el menor llevaba recluido en este centro desde el pasado mes de enero, y que había presentado otros episodios violentos, al igual que los otros compañeros de este tipo de centros, pero nunca tan graves como el sucedido el pasado miércoles. De hecho, ya había agredido a otros profesionales del centro.
El CAEM, que cuenta con 13 plazas, atiende a jóvenes de Castilla-La Mancha con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años, y cuenta actualmente con una plantilla de trabajadores de 30 personas.
Tras lo ocurrido, la Fiscalía de Menores determinó el internamiento en un Centro de Reforma por seis meses, prorrogable hasta tres meses más, mientras se continúa con la investigación judicial
Por su parte, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha abierto una investigación para conocer las circunstancias de la agresión cometida por el menor. Así lo anunció ayer Hugo Muñoz, quien rechazó las acusaciones que realizó la madre del menor, Consuelo Jadré, en las que denunciaba la falta de asistencia psicológica adecuada a su hijo y la falta de seguridad en el centro.
Sobre las acusaciones al CAEM por la inadecuada asistencia psicológica al menor, Muñoz dijo que el agresor estaba recibiendo «el tratamiento adecuado». Recordó que el agresor está bajo la guarda y tutela del Gobierno regional, al haber sido la madre la que ha entregado a su hijo a las autoridades por no poder controlarle.
Muñoz recordó en que el 82,7 por ciento de los menores internados en los centros de reforma de Castilla-La Mancha no han vuelto a delinquir, aunque en 2010 ha aumentado el número de personas atendidas por casos de violencia interfamiliar.
El director general advirtió, sin embargo, el aumento de casos de violencia interfamilia con respecto a 2009 y señaló que en el primer semestre se han atendido a 1.300 por esta causa, mientras que en todo el año pasado se registraron 1.600.
«Es probable que superemos con creces los 1.600 del año pasado», declaró Muñoz, quien señaló que siete centros de la región cuentan con programas de prevención de este tipo violencia.
El muchacho, natural de Guadalajara, como su madre, ha estado internado desde enero de 2008 en varios centros de acogida, entre ellos Casa Joven, de Azuqueca de Henares (Guadalajara), que gestionaba la Fundación O'Belen, en la misma época en la que murió una joven de 14 años en abril de 2009, según la madre.












