El conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, señaló ayer en la inauguración de la prolongación de la L5, el cual une la Vall d'Hebrón con Horta, pasando por los barrios del Carmel y el Coll/la Teixonera, que se cerraba un ciclo: más metro para Barcelona, mejor conexión entre barrios y una recompensa para los vecinos que se benefician con la ampliación. No obstante, esa misma etapa tan beneficiosa a la que se refirió Nadal abarca también el gran hundimiento del 2005 en el túnel de maniobras que provocó la demolición de cinco edificios, la rehabilitación de once viviendas en el barrio del Carmel y más de mil vecinos sin casa, así como dos años de parón en las obras.
Con la llegada de la L5 al Carmel, el accidente de 2005 parecía más lejano y leve de lo que en realidad fue. José Montilla señaló que esos malos momentos ya quedaban en «el recuerdo» y que tanto él como los vecinos quieren dejar atrás ese doloroso periodo que, no obstante, cree que «se resolvió de manera satisfactoria». Parece que el president no recuerda que más de un año después, había personas que todavía no habían podido regresar a sus casas.
Tanto él como el conseller Nadal y el alcalde Hereu tuvieron palabras de agradecimiento para todos los vecinos del Carmel por su paciencia, «generosidad, comprensión y actitud positiva» en los momentos difíciles que siguieron al derrumbe, como si éstos hubieran podido escoger otra opción.
El nuevo y esperado tramo de la línea azul, que por fin acercará los barrios «olvidados» el Carmel y el Coll/la Teixonera al centro de Barcelona con más facilidad, tiene una longitud de 2,1 kilómetros y debido a las irregularidades orográficas de los barrios, con pronunciadas subidas, los túneles subterráneos discurren a una profundidad que va desde los 15 a los 104 metros. Llega hasta la Vall d'Hebrón, donde enlaza con la L3. Acoge veinticuatro ascensores. dieciséis cintas transportadoras y cuarenta y cuatro tramos de escaleras mecánicas para facilitar la comunicación entre los diferentes niveles de las estaciones. Asimismo, dará servicio a unos 30.000 usuarios al día complementando así el servicio de la línea 87 de autobús, el único que hasta la fecha conectaba ambos barrios.
Inversión millonaria
La inversión total de la obra se acerca a los 320 millones de euros de los cuales 104 corresponden a la primera fase, y 216 a la reanudación de las obras hasta su finalización. Sobre el presupuesto se manifestó después de la inauguración el presidente del grupo municipal del PP en Barcelona, Alberto Fernández Díaz. Éste apuntó que, según se desprende de la fiscalización de las cuentas municipales del 2009, «Hereu ha dejado de invertir, 11,5 millones de euros comprometidos con el barrio del Carmel, a través de la Agencia de Promoción del Carmelo y Entornos, en la que se presupuestaron inversiones por 16,3 millones de euros». Además, señaló que «Barcelona ha de invertir más en este barrio ya que la reforma urbanística del barrio fue aprobada entre 1986, con lo que el proyecto, que ahora se ha actualizado lleva 20 años de retraso».
El president Montilla, por su parte recordó en la inauguración que, pese a la crisis, la inversión en infraestructuras ha sido alta y eso de traduce en las dieciocho nuevas estaciones de metro durante los últimos cuatro años.












