El primer ministro portugués, José Sócrates, mostró ayer su satisfacción por el acuerdo alcanzado entre Portugal Telecom y Telefónica y aseguro que había «valido la pena haber resistido a las presiones de los mercados financieros y de los intereses que amenazaron con procesos judiciales, de los que creían que se podría hacer un negocio que limitaba a PT», haciendo una evidente referencia al uso de la acción de oro. El jefe del Ejecutivo socialista considera que el acuerdo entre ambas compañías es un excelente negocio porque defiende los intereses estratégicos de su país en el área de las telecomunicaciones y «garantiza la presencia de PT en un mercado tan importante como el brasileño». Se le olvida, sin embargo, que al aplicar la acción de oro violó la legislación comunitaria, la propia normativa portuguesa y las leyes de los mercados.












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