Al llegar a la Plaza, todos hablan de la prohibición catalana. A muchos ha sorprendido: no estaban bien informados o no querían ver la realidad.. De casi todo lo malo se puede sacar algún bien, si uno no es tonto. Esta prohibición servirá para abrir los ojos a muchos españoles de buena fe sobre la situación catalana y española. Lo decía con gracia castiza don Carlos Arniches: «¡Hay que retratarse!» En este tema, muchos lo han hecho. Hemos comprobado cómo actúan Convergencia y los socialistas catalanes (y el PSOE, que lo permite). Espero que el personal no lo olvide.
Seguro que el público santanderino no olvidará la lección magistral de un Pablo Hermoso de Mendoza en plenitud.
Fermín Bohórquez no ha tenido su tarde con los rejones de muerte. Su primero galopa con suavidad y él lo hace todo fácil, correcto, académico, pero mata mal. ¡Y el cuarto se llamaba «Zapatero»! Imaginen las bromas, los consejos que daba la gente al rejoneador, que sonreía... No es un toro fácil: parado, con arreones peligrosos. (No piensen mal). El jinete no se confía y tampoco acierta al final. Se escucha una voz: «Una cosa es que sea Zapatero y otra...»
Sergio Domínguez se muestra vibrante con su primero, huido, y vistoso con alardes ecuestres... pero lejos del toro. Su entusiasmo juvenil consigue una oreja. Mejora en el último: espectacular en los quiebros, lo deja llegar muy cerca en un templado galope, pero está premioso al matar.
Con respeto para sus compañeros, lo de Pablo Hermoso de Mendoza es de otro nivel: uno de los mejores rejoneadores de toda la historia. Hoy da una verdadera lección de toreo a caballo, lo mismo en el segundo, huido a toriles, que en el quinto, muy alegre: quiebros, galopadas con el toro cosido a la cola, verdaderos muletazos, juegos en la cara del toro... Con «Chenel», «Ícaro» y «Pirata» hace auténticas diabluras, un verdadero recital. Podía perfectamente haber cortado un rabo.
Esta belleza —entre otras muchas—es algo que, gracias a sus
políticos, se van a perder los catalanes que no salgan de Barcelona: ¡enhorabuena! Se han retratado.



