Leonardo da Vinci pasó toda su vida investigando con aceites y barnices para conseguir que sus pinturas perdurasen en el tiempo. No lo consiguió, y la inevitable «craquelure» rasgó el rostro de Mona Lisa. Pero los nuevos Da Vinci del siglo XXI no tendrán ese problema gracias al nuevo ingenio que la todopoderosa compañía japonesa de videojuegos Nintendo ha concebido, denominado «Art Academy», con el que los aprendices frustrados de pintor podrán llegar a dominar, a golpe de puntero táctil y píxeles, desde el «empaste» de Vincent Van Gogh hasta el «sfumato» del propio Leonardo.
Quizás lo más revolucionario nueva herramienta, diseñada para la Nintendo DS —que saldrá a la venta en España el próximo 6 de agosto—, es que reivindica la técnica analógica más tradicional, incorporándola a un soporte digital.
Desde los apuntes a lápiz tomados del natural (o, en este caso, de las fotografías que el dispositivo permite tomar y usar como modelo), hasta la mezcla de colores en la paleta o el aguado para difuminar, todo está pensado para que el principiante se inicie en el arte de hacer «visible lo invisible», tal como definía a la pintura Jonathan Swift.
Una vez pintado o reproducido el «cuadro» virtual, los más vanidosos podrán escoger un marco acorde y compartir su obra de arte con sus amigos y familiares directamente en Facebook o el correo electrónico.
Los desarrolladores han querido conseguir una herramienta tan realista que no existen las clásicas opciones de los programas de diseño gráfico del tipo «deshacer». Si el usuario se equivoca al dar una pincelada, debe repintar sobre el error, aplicando sucesivas capas de pintura, al igual que si se tratase de un lienzo. De la misma manera, puede mojar el pincel virtual en agua para difuminar los contornos.
Como Van Gogh
Pero a diferencia de los grandes maestros analógicos, el usuario de «Art Academy» tiene a su disposición una cuadrícula de referencia y una lupa para ampliar los detalles. El puntero táctil puede convertirse en un carboncillo o en un pincel de diferentes grosores.
Las mezclas de los diez colores de base permiten cubrir toda la gama cromática, aunque se pueden tomar directamente los colores de la propia realidad fotografiada. Una posibilidad que permite sentirse como Vincent Van Gogh, que llevaba consigo sus tubos y pinceles para pintar al aire libre.
En cualquier caso, se trata de un juego con un objetivo didáctico, por lo que incluye una veintena de lecciones para que los principiantes descubran los secretos de la técnica antes de lanzarse a la creación. El «maestro» es un pequeño muñeco llamado precisamente Vincent, aunque tiene la apariencia de un Leonardo, un guiño a los dos grandes inspiradores.
Obras del Thyssen
«Se trataba de crear nuevos conceptos que no sólo sean divertidos sino también útiles, en la línea de programas anteriores en los que nos centrábamos en entrenar el cerebro o aprender idiomas», aseguró ayer Pedro Bouza, responsable de Nintendo DS en España, durante la presentación ante un nutrido grupo de periodistas de la herramienta en el Museo Thyssen de Madrid. «Es el primer juego de consola de este tipo», afirmó.
Para ilustrar las 20 lecciones que se incluyen en el programa —que tendrá un precio recomendado de 30 euros—, se han escogido cuatro obras maestras de la colección del Thyssen: desde la enigmática «Naturaleza muerta» de Morandi hasta el llamativo «Les Vessenots en Auvers» de Van Gogh, pasando por «Santa Catalina de Alejandría» de Caravaggio y «Cristo y la samaritana» de Duccio di Buoninsegna.
El dispositivo ha servido como revulsivo para la inspiración de los internautas, que ya han comprobado, mediante la primera versión de «Art Academy», las posibilidades del juego. Buceando en Internet podemos encontrar múltiples vídeos de artistas espontáneos que se han lanzado a imitar a los grandes maestros mencionados y atreviéndose incluso con la Mona Lisa.



