En un 20,73 por ciento cifró el BNG el encarecimiento de la producción de la energía en España derivado de la aprobación el pasado mes de febrero del decreto del carbón —aún pendiente del visto bueno de Bruselas—. En este sentido, el diputado frentista, Francisco Jorquera, avanzó que su formación presentará una proposición no de ley en el Congreso para mostrar su oposición. En su valoración, hizo hincapié en que además perjudica a las centrales térmicas gallegas, de As Pontes y Cerceda.
Según explicó, «con la nueva normativa se podría producir un sobrecoste en el mercado mayorista de la generación eléctrica de 1.200 millones de euros», afirmaciones que ha fundamentado en datos de la Comisión Nacional de la Competencia, al igual que los 750 millones de euros de incremento que —dijo— «se verán reflejados en la factura eléctrica». A juicio del BNG, este factor se sumará a la «destrucción de empleo» que podría suponer para As Pontes y Cerceda, dado que las centrales térmicas ubicadas en estas zonas se han adaptado para usar carbón de importación a raíz de que se agotasen sus minas.
En este sentido, tachó de «absolutamente incongruente» que «se vean en peligro las centrales térmicas que remodelaron sus instalaciones, tras invertir casi 390 millones de euros, para consumir carbón de importación, menos contaminante». «Es injustificable que en Galicia se agotaran las minas de lignito para producir energía para otras zonas y ahora estas comarcas vean amenazado su futuro por un decreto lesivo», sentenció. El diputado nacionalista comparó la actitud del Gobierno central del PSOE respecto a las minas de Asturias y León con su postura ante la prohibición a la construcción naval civil en Navantia Fene, que «asume el veto europeo por inyectar ayudas públicas a la antigua Astano, mientras destina dinero público a las minas de Asturias, León y Teruel».












