MADRID
La «anarquía evidente en el gasto» de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) «no se puede permitir». La advertencia es clara, y viene de la mano del director general de Universidades e Investigación de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, Jon Juaristi: «No se puede permitir a una universidad pública un desorden de gastos como éste, tiene que haber una cierta contención y las partidas tienen que dedicarse a lo que están».
Esta llamada de atención hecha por Juaristi se refiere a la información publicada ayer por ABC sobre la difícil situación que atraviesa la UCM, que ha gastado en seis años 192 millones de euros más de lo autorizado por la Comunidad de Madrid en personal. Una situación que de seguir esa progresión, podría dar lugar a una situación complicada en la Institución pública a finales de año. 1
El rectorado de la Universidad Complutense, por su parte, reconoce las dificultades económicas —ha presentado incluso un plan de reequilibrio presupuestario—, pero niega la cifra apuntada y asegura tajante que, de ser cierta la información, «habrían cerrado sus puertas hace tiempo».
El futuro de la UCM
Junto al toque de atención, el director general de Universidades e Investigación también dio una oportunidad a la UCM, al apuntar que espera que en los próximos cursos «esto les sirva de guía y criterio fundamental» porque «en los últimos años ha habido un exceso en las contrataciones de personal de administración y servicios» y que, por tanto, las partidas serán deficitarias si se dedican a engrosar de forma desmesurada la plantilla de empleados». La Universidad «debe «atenerse a las estrictas limitaciones de gastos. Tiene que haber un poco más de responsabilidad y ajustarse el cinturón», concluyó.



