La España campeona del mundo tiene recambio para muchos años.Para los escépticos que pudieran pensar que después de esa selección se cernía el abismo, básteles con ver el partido de ayer de la sub 19 de Pacheco, Koke y Canales, tres jugones llamados a ser el futuro.
España se zampó a Inglaterra en las semifinales del Europeo a base de tocar el balón. Incontables pases por aquí, un regatito por allá y las jugadas de peligro que no dejaban de aparecer, siempre con los citados genios como estiletes.
El primer gol lo firmó Pacheco. Tras robar en la línea de tres cuartos, España tiró una contra, Canales recibió en profundidad en la banda derecha y su pase atrás fue empujado con calidad por el delantero del Liverpool. El segundo tanto fue una obra de arte: sucesión de pases sin fin, taconazo, regate de Keko a dos defensores ingleses y el atlético la ponía con suavidad junto al palo derecho.
En esas llegó el arreón de los británicos, que, gracias a un saque de banda y un rechace, conseguían acortar distancias en el marcador. Nada de qué preocuparse. España seguía gustándose y Canales cerró el partido con otra increíble jugada, después de que Thiago sacara una falta casi a lo Panenka para dar un pase picado sobre la barrera.
Con 3-1 y aún media hora por jugarse, Milla empezó a dar descanso a los cracks del equipo. Lo único malo fue la lesión de Pacheco. La final será el viernes, ante Francia, que ganó a Croacia 2-1, después de tener que remontar un gol en contra.







