Dos jóvenes españolas se encuentran entre los diecinueve muertos por la tragedia que se produjo el sábado en la «Loveparade» de Duisburgo. Se trata de Clara Zapater, estudiante de Psicología, y de Marta Acosta, que cursaba estudios de Filología Inglesa, según confirmaron ayer fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Ambas tenían 22 años, eran de Tarragona, y se desplazaron a Duisburgo para celebrar el fin de curso con una treintena de compañeros. Tenían previsto regresar a España en esta semana. Las dos españolas fallecidas eran estudiantes del programa «Erasmus» en la Universidad de Münster (Renania del Norte-Westfalia).
Las familias de Clara Zapater y de Marta Acosta estaba previsto que llegaran a Alemania en la tarde-noche de ayer, donde iban a ser atendidas por el cónsul general en Düsseldorf, Manuel Viturro de la Torre.
Joana Maria Ginard, una amiga de las estudiantes catalanas fallecidas, explicó que durante el momento del accidente «había mucho pánico». En declaraciones a TV3, aseguró que el grupo de unas treinta personas con el que estaban las chicas se encontraba dentro del túnel, donde había varios tapones humanos y muchos empujones. «No podías entrar y la gente empezó a empujar. Unos querían entrar y otros salir», comentó.
La testigo, vecina de Mallorca, añadió desde Duisburgo que se dieron cuenta de que a las dos chicas les había pasado algo hacia las 21. 00 horas, cuando un amigo las llamó para explicarles lo que había pasado, después de que vieran que no estaban con ellos. Ginard subrayó que sus amigos eran conscientes de que la gente se estaba muriendo y que estaban pisando a personas. También advirtió de que tenían que intentar no caerse, ya que «si caías, estabas muerto».
La Universidad de Münster, en un comunicado publicado en su página «web», se mostró ayer «consternada» y «muy triste» por el fallecimiento de las jóvenes. La institución explicaba que las dos estudiantes habían participado en el programa de intercambio «Erasmus» durante dos semestres. Algunos representantes de la Universidad se reunieron ayer con amigos y conocidos de las dos alumnas, y anunciaron que celebrarán esta semana un acto en su recuerdo. La rectora de la Universidad, Ursula Nelles, trasladó su pésame a familiares y amigos de las víctimas de este «suceso terrible».
Además de las españolas, el jefe de la Policía de Duisburgo, Detlef von Schmilling, confirmó ayer en una rueda de prensa multitudinaria que entre los fallecidos había al menos cuatro extranjeros —un holandés, un australiano, un italiano y un chino—. Después se supo también que había un un bosnio. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia publicó que la fallecida italiana era Giulia Minola, de 21 años, natural de la ciudad norteña de Brescia.
Además de las víctimas mortales, de edades entre 20 y 40 años, la estampida el túnel de acceso al recinto donde se celebraba el festival causó un elevado número de heridos, más de trescientos, entre ellos otros cuatro estudiantes españoles, tres de los cuales ya habían sido dados de alta, mientras que de la cuarta persona no se informó de su estado.
Un portavoz de la organización, Björn Köllen, se remitió a yer a la investigación judicial al ser interpelado sobre la existencia de una única puerta de entrada al recinto festivo, situado en la antigua estación de mercancías de Duisburgo.
El principal organizador de la fiesta tecno, Rainer Schaller, anunció que abandona la organización de la «Loveparade», que ya no se celebrará más. Ya había anulado la cita del próximo año, prevista en la cercana ciudad de Gelsenkirchen. Uno de los mayores críticos de la edición de este año de la «Loveparade» ha sido su fundador, «Dr. Motte», de 50 años, quien ayer en el diario «Bild am Sonntag» señalaba a los organizadores como culpables de la tragedia.









