¿Londres? No, a pesar del tiempo es Málaga. Y esto, el campus de verano del Chelsea Fútbol Club. Aquí les tratan como auténticos futbolistas. Se nota en la equipación, en los balones del Mundial, y en el entrenamiento.
Dos horas y media diarias y un sólo día de descanso. Quieren ser los mejores. Pero no sólo aprenden sobre el terreno, cada día dan tres horas de inglés. Hoy toca exponer la alineación de su equipo.Se habla de fútbol y se habla en inglés.
Durante dos semanas estos 190 niños aprenden fútbol, inglés y lo que es más importante, a jugar limpio.



























