Aclamados por los vecinos de Alcázar de San Juan a su llegada a la localidad, los Príncipes de Asturias presidieron ayer la clausura de la VI Reunión de directores del Instituto Cervantes, que durante toda la semana se han reunido en el municipio manchego.
En su intervención, Don Felipe ensalzó el valor del español como «poderoso aliado del crecimiento económico» y destacó las ventajas que representa para que los emprendedores puedan crear más fácilmente nueva riqueza, empleo y bienestar social.
Los Príncipes estuvieron acompañados, entre otras autoridades, del presidente de Castilla-la Mancha, José María Barreda, y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, la directora del Instituto, Carmen Caffarel, y el alcalde de Alcázar, José Fernando Sánchez-Bódalo, que les acompañó hasta el Ayuntamiento donde saludaron desde el balcón y después mantuvieron una primera reunión con los directores del Cervantes. Posteriormente, hicieron un recorrido a pie hasta el conservatorio municipal —donde se clausuró el encuentro— y durante el que estrecharon manos y recibieron el cariño de los alcazareños.
En su intervención, el Príncipe explicó que en un mundo globalizado y abierto, los idiomas juegan un papel importante para el crecimiento de las economías y que la sociedad de la información vive y depende de las lenguas, hasta tal punto que gran parte de los avances tecnológicos actuales giran alrededor del lenguaje humano. «Los países con idiomas de alcance universal, cuya demanda de aprendizaje aumenta cada día sin cesar, hoy disponen de sobresalientes ventajas comparativas, pues sus emprendedores pueden crear más fácilmente, apoyados en la lengua, nueva riqueza, empleo y bienestar social». Destacó que el español es «la gran autopista que permite a cuantos lo hablan circular ágilmente por la sociedad global».
Don Felipe destacó asimismo el valor simbólico que tiene el hecho de que la reunión del Instituto Cervantes se haya celebrado en Alcázar de
San Juan: «las tierras del Quijote por excelencia».
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en su intervención, recordó que la patria es el idioma y la patria de Cervantes, La Mancha, es el idioma español, por eso, añadió, el «manchego de México», Carlos Fuentes, ha escrito que «todos los que lo hablamos somos habitantes del territorio de La Mancha».
Recordó que La Mancha, a diferencia de otros espacios literarios, se puede visitar. «Están ustedes en su corazón», apuntó Barreda, que valoró el carácter universal de un idioma que comparten millones de seres humanos.
«Estamos en un planeta habitado por cientos de millones de personas que se dirigen a sus madres con eñes, haches y jotas, que tienen en común fonética, gramática, palabras y conceptos», señaló el presidente añadiendo que por eso es muy importante la labor del Instituto Cervantes en todo el mundo, «pues sin duda el español es un instrumento fundamental de nuestra política exterior».
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció durante su intervención que este año no se producirá ningún recorte en la asignación presupuestaria del Instituto Cervantes, un anuncio que fue recibido con un aplauso por los más de 70 directores de sedes de Instituto Cervantes presentes en el acto de clausura.












