El sindicato CGT ha convocado paros parciales en Renfe para los próximos días 30 y 31 de julio y 1 de agosto, coincidiendo con una de las principales operaciones de salida y entrada de vacaciones del verano. El objetivo de estos paros es mostrar el rechazo de este colectivo a los planes del Ministerio de Fomento de suprimir las líneas y los servicios ferroviarios deficitarios y que no atiendan al interés general.
El sindicato explicó en un comunicado que los paros responden a su "inquietud" ante el "incierto futuro" de Renfe ante las decisiones del departamento que dirige José Blanco. Con esta convocatoria, CGT busca responder al "aumento de la deuda de Renfe, al cierre de líneas anunciado pese a que el ferrocarril es un servicio público, al mantenimiento de los servicios ferroviarios por criterios puramente comerciales, y al más que incierto futuro de los talleres y de las mercancías".
Fomento debe presentar antes del próximo 30 de noviembre la relación de los servicios ferroviarios de transporte de viajeros y los tramos y frecuencias que quedarán garantizados por ser considerados un servicio público. Estos trayectos se sumarán a los que Renfe presta con criterios de competencia comercial y que no pueden percibir ayudas del Estado. El listado que elaborará Fomento deriva de lo establecido por la normativa europea, que limita las aportaciones estatales al ferrocarril a los servicios de interés públicos e insta a introducir criterios de competencia comercial en este servicio ante su próxima liberalización.






