Tres pesos pesados de la Unión Europea como Alemania, Francia y Reino Unido han pedido a sus socios comunitarios que sean más ambiciosos en materia de reducción de emisiones de CO2 y que el 20% de disminución previsto para 2020 se eleve al 30%.
La Comisión Europea, que es la encargada de proponer las nuevas iniciativas legislativas, ha dado la bienvenida a la propuesta que, en todo caso, tendrá que ser presentada por la Presidencia semestral de la Unión Europea, en manos ahora de Bélgica, en el próximo Consejo de Ministros de Medio Ambiente, previsto para el próximo mes octubre. Ha sido la portavoz de Cambio Climático, Maria Kokkonen, quien ha afirmado recientemente que la carta de los tres políticos es una «contribución interesante a este debate, que no está muerto, como han querido dar a entender algunos».
Los tres países mencionados han hecho su sugerencia en forma de carta conjunta publicada por sus respectivos ministros de Medio Ambiente —Norbert Röttgen, de Alemania; Jean-Louis Borloo, de Francia, y Chris Huhne, de Reino Unido— en varios periódicos europeos. En la misiva señalan que alcanzar una reducción del 30% es la única manera de que Europa lleve a cabo la transición hacia una economía verde y no deje la posición de liderazgo en esta materia en manos de Estados Unidos, China y Japón. «Si nos quedamos en el 20%, es probable que Europa pierda la carrera por las tecnologías bajas en carbono al tener que competir con países como China, Japón o EE.UU., los cuales tratan de crear un entorno más atractivo para las inversiones bajas en carbono», argumentan los tres políticos.
Si se consigue elevar el recorte al 30%, a lo que se opondrán numerosos sectores industriales por entender que este esfuerzo no se debe hacer coincidir con una crisis económica, las temperaturas podrían no subir más de dos grados por encima de las que había en la era preindustrial, el umbral para contener el impacto del cambio climático, y animaría a los países de fuera de la UE que se resisten a recortar sus emisiones. Y además, esta iniciativa supondría un «buen negocio desde el punto de vista económico y proporcionaría mayor seguridad y previsibilidad para los inversores», aseguran los ministros.
La crisis, una oportunidad
La propuesta de estos tres países es que, dada la caída de las emisiones por la recesión económica, el coste anual de pasar del 20 al 30% de recorte sería sólo de 11.000 millones de euros adicionales, tan sólo un 0,1% del Producto Interior Bruto (PIB) de toda la Unión Europea. «Nuestras empresas ganarán una ventaja si adoptamos rápidamente las medidas necesarias para hacer un recorte de emisiones de un 30%, lo que generaría una política favorable para el empleo, el crecimiento, el refuerzo de la seguridad energética y la lucha contra el cambio climático», afirman los ministros en su carta abierta.



























