INÉS BAUCELLS
El líder del PP, Mariano Rajoy, ha acusado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de “jugar con el Estado como si fuera un mecano” y de haber engañado a todos con su defensa del Estatuto catalán, que “ahora quiere interpretar a su manera”. Asimismo, anunció que su partido planteará en el Congreso el restablecimiento del consenso constitucional
En su discurso de clausura de la Escuela de Verano del PP, dijo que “el Estatuto es la historia de un engaño, el de Zapatero, que prometió aprobar cualquier texto que saliera del Parlamento catalán, engañó al PSC y a todos los líderes políticos. Después, dijo que la sentencia ponía fin a la descentralización y luego, que se había cumplido el objetivo ¿qué objetivo?, y después que era constitucional. Ahora perpetrará un nuevo engaño. Dice que va a interpretar la sentencia, a su manera”. En su opinión, el líder del PSOE “ juega con el Estado como si fuera un mecano, se sitúa fuera del límite del campo de juego. Es un aprendiz de brujo”.
Según dijo, “yo creo en la plena vigencia de la Constiutución, que ha proporcionado el mayor nivel de descentralización. La Constitución significa concordia. Hay que actuar con mucha prudencia y sentido de Estado. Ya ha pasado el cortoplacismo”. Y anunció que “convocaremos a todos a un proyecto común que sume, no reste, que entienda los sentimientos de todos y abrigue la fuerza de la unidad.
En su primera visita a Cataluña tras conocer la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán, Rajoy abogó por resolver los problemas de la gente, y no crearlos. Advirtió de la “herencia mala” que va a dejar el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Recordó que en 1996, la tasa paro era del 22%. En 2004, era del 10% y en 2010, es del 20%, el doble de cuando llegó Zapatero.
La prioridad, crear empleo
Manifestó que la prioridad del PP es crear empleo y que, para ello, es necesario cambiar los gobiernos responsables de la recesión. También se refirió a la crisis financiera, lo que afecta a las comunidades autónomas como Cataluña, que tiene problemas para pedir créditos. También los tienen las empresas medianas y pequeñas. El crédito ha caido un 27 % en un año. “Hay menos confianza y es más difícil conseguir dinero” que deriva del aumento del déficit y de la deuda pública por la “política errática e irresponsable de Zapatero”. Ahora, obligado por la UE, “actúa a tontas y a locas”, aplica recortes que se podrían haber evitado. “Zapatero se ha hecho a sí mismo una enmienda a la totalidad. Ahora dice lo contrario de lo que dijo, que presumía de las pensiones y del pacto de Toledo, liquidado ahora”.
El dirigente popular cree que en el Debate sobre el Estado de la Nación, Zapatero tuvo “tics autoritarios” al asegurar que mantendría su política “cueste lo que cueste”. Rajoy propone un plan global, en el que se reduzca el déficit y recuperar el equilibrio presupuestario. “Es necesaria una dieta de adelgazamiento de todas las administraciones públicas. No podemos vivir como ricos porque no lo somos”.
También defiende una reforma laboral diferente a la impulsada por el Gobierno y reestructurar el sistema financiero. “Hemos apoyado la ley de cajas porque aquí Zapatero sí quiso pactar”. Y también una reforma fiscal, judicial y educativa. El PP, dijo, planteará en el Congreso que cualquier recorte social pase por el Parlamento, que se prohiba el “burka”, que el Ministerio de Fomento fije criterios objetivos en los recortes en la inversión en infraestructuras. Reclamará una ley integral de violencia de género y del menor y que se dé marcha atrás en uno de los recortes más injustos, las ayudas por hijo y la inmediata puesta en marcha de la línea ICO para las administraciones locales, entre otras medidas.
Por su parte, la vicesecretaria general de organización y ámbito territorial, Ana Mato, ha dicho que su partido está preparado para el cambio, que sólo puede liderar Mariano Rajoy. “Mientras algunos abren debates estériles, nosotros intentamos abordar problemas de los catalanes”, afirmó. Habló de un mes de julio intenso, en el que unos, en alusión al PSOE, “han vivido de las rentas de la obra de gobierno del PP”. En el Debate sobre el Estado de la Nación, “Zapatero ha dado síntomas de agotamiento irreversible” y “cuando un presidente incumple sus compromisos, pierde la credibilidad de los ciudadanos y les miente continuamente, tiene que convocar elecciones”. Aseguró que el PP catalán crecerá y se está comportando “como un partido de gobierno” frente a tanta incoherencia y desmesura de los socialistas”. Con la sentencia “hemos estado a la altura de las circunstancias, defendiendo el Estado de Derecho”. “La selección española nos ha dado una alegría, muchos catalanes se han sentido orgullosos de ser catalanes y españoles”.
La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, destacó que Rajoy “siempre está en Cataluña, mientras otros líderes (Zapatero) se esconden”. Zapatero se ha dado de bruces con una España “huérfana de Gobierno”. Se ha convertido “en una pesadilla para Cataluña, donde pagamos sus errores y los del tripartito, Zapatero rompió los pactos de consenso y convivencia, pero uno de los más rotos es el pacto autonómico de 1992 asumido entonces por Felipe González y José María Aznar”. En Cataluña “tenemos regresión doble, la de Zapatero y la del tripartito”, mientras que CiU “está en una competición permanente con ERC para ver quién es más independentista”.
En su opinión, los nacionalistas también representa el separatismo, pero “a plazos” y advirtió de la “fractura social” que pueden provocar estos planteamientos que “están yendo demasiado lejos”. Calificó al presidente José Montilla como “la gran decepción” por actuar de la forma más nacionalista posible “recortando las horas de castellano en los colegios y poniendo cuotas de catalán en el cine con la amenaza de multas”. Proclamó que “el tripartito ha muerto” y que el futuro pasa por la independencia o por los planteamientos racionales que defiende el PPC. Coincidió con Mato en defender la unidad lograda por la selección de fútbol española, en la que “jugadores catalanes llevaron la senyera mientras que en el pecho llevaban la bandera española”. Finalizó con un “visca Catalunya y viva España”.




