Felipe González quiso ayer echar un capote a José Luis Rodríguez Zapatero asegurando que «puede y debe acabar la legislatura». Entre los argumentos que esgrimió figuran su «gran fortaleza» para sacar adelante las reformas necesarias ante la crisis. «Lo que fortalece al Gobierno es su voluntad de tener un programa claro de reformas», afirmó González en La Universidad Menéndez Pelayo, tan sólo 24 horas después de que uno de sus ministros de Economía, Carlos Solchaga, pusiera en duda la continuidad de Zapatero si se queda «total y hostilmente aislado».
González, que defendió que «las legislaturas son para agotarlas», —aunque él no se aplicó esta tesis estando en Moncloa— cree que los españoles quieren que «se resuelvan los problemas» y no que haya elecciones. Además , el ex jefe del Ejecutivo expresó su preocupación por la «tensión» que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán ha provocado entre el PSC y el PSOE.



