La Xunta lo tiene claro y acudirá al Tribunal de Luxemburgo para impugnar el decreto del carbón aprobado por el Gobierno de Zapatero. El director general de Industria, Ángel Bernardo Tahoces, aseguró que esta norma «condena la viabilidad económica de las centrales térmicas de As Pontes y Meirama-Cerceda». La protesta del Ejecutivo de Núñez Feijoo también alcanzará a la justicia española para denunciar este decreto, que prima a las centrales que utilizan carbón autóctono frente a las que lo importan. Tahoces explicó que esta decisión significa un «torpedo directo» a los niveles de empleo de las centrales y a la actividad portuaria de La Coruña y Ferrol porque, según el responsable de Industria, perjudica a las plantas térmicas gallegas al limitar las compensaciones económicas que reciben.










