Carmelo Ezpeleta sabe que Rossi reaparecerá el día 18 de julio en el circuito de Sachsenring. Es la mejor noticia para el motociclismo mundial. Y para la organización del campeonato. El campeón afirma oficialmente que el próximo lunes tomará esa decisión, pero el consejero delegado de Dorna cuenta con él.
El Gran Premio de Alemania pasará a la historia por el ansiado regreso de Valentino, treinta y tres días después de haber sufrido una fractura de tibia y peroné en la pierna derecha. El italiano sabe que las audiencias televisivas se resienten ante la carencia del duelo con Jorge Lorenzo que ha definido a MotoGP en los últimos tres años. Y el propio piloto acelera su recuperación para competir en el coqueto y pequeño de la otrora Alemania del Este.
Rossi exigirá a Yamaha que el freno sea colocado en su maneta derecha, para evitar el trabajo de su pierna afectada. Correrá con todos los accesorios en las manos, no en los pies, como hizo Mike Doohan durante años de éxitos. El norteamericano tenía sesenta y cinco plazas de metal en sus piernas, consecuencia de sus innumerables lesiones. En los controles de los aeropuertos sonaba hasta su médula espinal. Tuvieron que darle un pase para no pasarlos.
Un circuito con curvas de izquierdas
Su sucesor imperial, Valentino, seguirá sus pasos. El estilo del trazado también ayuda al retorno del número 46. Sachsenring sólo posee cuatro curvas de derechas y diez de izquierdas, de manera que se inclinará muy poco sobre la pierna operada.
El "vecchio" ya no aspira al título, pero tampoco ha tirado la toalla. Buscará aumentar su cifra de victorias, 104, camino de las 123 de Agostini. Será una vuelta al motociclismo del hombre que le ha hecho más grande. Soportará mil preguntas sobre su traspaso a Ducati, que le pagará 14 millones de euros en un contrato por dos temporadas, 2011 y 2012. La incógnita es si el bambino de la Tavullia reconocerá el acuerdo o respetará a Yamaha hasta final de temporada. No lo creemos, porque está enojado con la escudería ante la preferencia otorgada a Jorge.
Mientras, Carmelo Ezpeleta analiza la necesidad de fomentar las batallas entre Lorenzo, Pedrosa y Stoner. El Mundial de MotoGP ha aprendido ahora una pequeña lección: comenzar a saber vivir sin VR. Eso sucederá en dos o tres años. Que no les pille desprevenidos.


