El joven Hemingway trabajaba como corresponsal del Toronto Star cuando fue por vez primera a Pamplona, en 1922. Desde entonces, los sanfermines se transformaron en un rito anual. Tres años más tarde, Hemingway y su esposa viajaron acompañados de una aristócrata inglesa, Lady Duff Twysden, entre otros amigos.
La novela que lanza al joven Hemingway confiere a los sanfermines una leyenda cosmopolita
La historia fue llevada al cine por Henry King, interpretada por Tyrone Power, Ava Gardner, Mel Ferrer y Errol Flynn. La figura de Mrs. Lavinia Gardner dio a la película una cierta dimensión mítica, con un torrente de leyendas.
Pamplona y los San Fermines, incluso Madrid y la fiesta de los toros, tienen un puesto esencial en «Fiesta (The Sun Also Rises)». Incluso aparece un torero (de lejano parentesco con otra figura legendaria, el rondeño Cayetano Ordoñez) que sirve de contrapunto fatal a las peleas de los señores que se disputan el amor de una mítica Brett Ashley (Ava Gardner), condenada a la infelicidad, de lecho en lecho.
El arte de vivir peligrosamente
reuters
Con su mujer Mary
Finalmente repudiada por el joven matador, en una pensión madrileña, Mrs Ashley encontrará algo que no es el amor bebiendo un Rioja alta en un famoso restaurante de la Cava baja madrileña, donde floreció un mito literario.
Desde el taxi donde la aristócrata se consuela con el hombre que no será suyo, Hemingway lanza a la historia literaria una Pamplona convertida ya para siempre en lugar de peregrinación de desterrados anglosajones, siguiendo cada año, durante los sanfermines, las huellas de unos héroes que se buscan sin llegar a encontrarse en los bares y las plazas de la ciudad, maravillados con una fiesta que se convierte, para ellos, en un arte de vivir peligrosamente.









