Al menos 63 insurgentes afganos murieron en una operación conjunta de la Policía afgana y la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF), durante la que se incautaron de más de 16 toneladas de droga. La operación se desarrolló en la provincia meridional de Helmand, según ha informado el ministro afgano del Interior, Besmillah Mohammadi.
El general Petraeus, en un momento de la ceremonia en la que ha tomado el mando
Mohammadi ha calificado la operación de "gran logro" y ha indicado que tuvo lugar durante dos días en el distrito de Desho, en la provincia de Helmand, la región con mayor producción de drogas de Afganistán y bastión talibán, si bien no ha especificado si hubo bajas entre los efectivos afganos e internacionales. Por el momento, los talibán no se han pronunciado al respecto del ataque, que coincide con la llegada el pasado viernes del nuevo comandante de las fuerzas internacionales en Afganistán, el general estadounidense David Petraeus.
Petraeus ha asegurado este domingo durante su toma de posesión celebrada en Kabul que la guerra en Afganistán ha alcanzado un "momento crítico". "Tenemos que demostrar al pueblo afgano y al mundo que Al Qaeda y su red de aliados extremistas no gozarán otra vez de la oportunidad de establecer sus refugios en Afganistán", afirmó Petraeus.









