Gerardo Martino, «El Tata», es conocido como discípulo aventajado de Marcelo Bielsa, pero evidentemente, no ha entendido sus consignas. Cuando Bielsa dice presionar y acortar el campo cuando no se tiene el balón, no habla de Italia para meterse los once atrás como propugna «El Tata». Así que aunque lo digan, de discípulo aventajado, nada de nada, más bien discípulo estropeado.
Con media hora de retraso llegó Martino el viernes a su comparecencia ante la Prensa. Y la FIFA callada. Malas caras y peor semblante en todos ante la falta de respeto del técnico argentino. Y luego, lo que se preveía: todo para guardar y defender. Dijo que no conocía al árbitro y reconoció que España es una de las que mejor juegan al fútbol en este Mundial: «Alemania también está bien y la mejor es Argentina. Creo que aún quedan en el cuadro buenas selecciones». Sobre la eliminación de Brasil, señaló que «pocos podíamos pensar que Brasil quedaría fuera, pero Holanda ha jugado bien y a veces en un Mundial una jugada fortuita te cuesta la vuelta a casa».
Una de las preguntas más repetidas fue la de cómo frenar a un jugador como Villa. Martino lo tenía claro: «Es muy difícil poder parar a un jugador que ha llegado tan en forma como David Villa. Tiene una capacidad goleador que muy pocos tienen en el mundo. Ojalá no sea tan decisivo mañana, haremos lo que podamos».
El ejemplo de Suiza salió a la palestra, pensando que Paraguay podría plantear un partido similar: «No creo que todos decidan jugar así, pero España tiene tanto la pelota que no queda otra. Supongo que otros intentaron jugar más lejos, pero España tiene un 65 por ciento de posesión y casi siempre se juega el fútbol que ella quiere».
En lo que se refiere a las opciones de Paraguay, Martino comentaba que «coincido en que jugando a veinte partidos tendríamos menos posibilidades, pero en 90 minutos es otra cosa. El que una de las selecciones tenga carácter, deseo y una única oportunidad hace que se iguale la contienda».
Se le preguntó al técnico argentino sobre los problemas que Paraguay había tenido en la circulación de balón. Martino confirmó las sospechas sobre las intenciones de la táctica a seguir por su gente: «El problema que vamos a tener mañana no va a ser que tengamos que mejorar la circulación, sino entorpecer la circulación de ellos. Ese sí que va a ser nuestra verdadera dificultad».
Martino reconoció que hasta ahora su equipo no había jugado bien, que se había sido más efectivo que preciosista: «No hemos tenido participaciones en el juego, sólo un tiempo con Eslovaquia o con Italia, pero en las eliminatorias previas estuvimos mucho mejor. Tampoco jugamos a la defensiva como dicen: en cuatro partidos hemos tenido el mismo porcentaje de posesión que los rivales. Cuatro de esos partidos los jugamos con tres delanteros, pero luchamos contra una imagen y esperamos poder jugar algo mejor para tener más posibilidades».
Dos o tres «delanteros»
De hecho, la duda que aún mantiene el técnico de Paraguay es si echar al equipo un poco más atrás de lo normal, es decir jugar con dos delanteros en vez de con tres, aunque en la práctica sólo sea con uno. La incógnita, en suma, es si sacar a Roque Santa Cruz en la derecha para formar un trío atacante con Barrios y Benítez (la dupla del Borussia Dortmund), o dejar al del City en el banquillo y alinear a Ortigoza, un centrocampista puro, para formar una línea de cuatro en el medio campo. Ganaría control de balón, pero perdería la experiencia de Santa Cruz, que se antoja primordial en un choque de estas características.
La otra duda es nimia porque no afecta al sistema pues sólo cambiaría hombre por hombre. Sería Verón por Bonet pero no habría cambio notable puesto que son parecidos y, además, no parece probable que se confirme a menos que Bonet tenga alguna molestia.





