En Vídeo
En imágenes
«Objetivo conseguido». Ésta ha sido la eufórica frase pronunciada hoy en el Palacio de La Moncloa por Rodríguez Zapatero en lo que ha sido su primera valoración tras conocerse la sentencia del Estatuto de Cataluña, del que él mismo fue gran impulsor en el mitin del Palau de Sant Jordi de 2006. Para el presidente del Gobierno, que hoy ha comparecido junto al ex primer ministro británico y enviado especial del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, tras haber mantenido un encuentro bilateral en clave europeísta, «el fallo reconoce el alto autogobierno de Cataluña dentro de la España constitucional», por lo que a su juicio, aunque ha pedido «prudencia» para «analizar a fondo» la sentencia del Tribunal Constitucional (TC), el Alto Tribunal ha refrendado que «el "Estatut" es básicamente constitucional, en su inmensa mayoría», máxime un fallo que garantiza el máximo autogobierno de la Comunidad catalana en el marco de la Carta Magna.
«No había ningún riesgo, como algunos advertían, para la España constitucional, no se ha roto España», ha reprochado Zapatero en alusión a las críticas vertidas por el PP cuando se aprobó la norma autonómica.
Ha vaticinado, sobre la base de las dos experiencias vividas con la aprobación del «Estatut» y la financiación autonómica, que cuando se «serenen las aguas y pasen los días», se leerá la sentencia y se advertirá que nos encontramos antes el «fin de todo un proceso de ampliación de la descentralización política» y de reconocimiento de más identidad de Cataluña dentro de la España constitucional y democrática. Ha traído a la actualidad los días en que se cuestionó que se pudiese aprobar el «Estatut» y, después, una vez auspiciado, a «agunos en Cataluña no les gustó y hoy parece que en Cataluña todo el mundo lo defiende», hecho que valoró como «positivo».
El presidente del Gobierno llama a la calma a los políticos catalanes, pero se reunirá con Montilla presto a tomar medidas para desarrollar el «Estatut»
«Tranquilidad» a los líderes catalanes
El jefe del Ejecutivo ha comunicado, ante las preguntas de los informadores, que efectivamente se reunirá con el presidente José Montilla para analizar los extremos de la sentencia y, en caso de que sea necesario, se tomarán las «iniciativas pertinentes para reforzar el esfuerzo de desarrollo del "Estatut"», ha dicho. Se muestra dispuesto, en este sentido, a impulsar cambios legislativos para salvar las partes del texto autonómico que han sido anuladas por el Tribunal Constitucional.
El mandatario socialista ha pedido a los líderes políticos catalanes que se tomen su tiempo para abordar lo que ha definido como «una sentencia para la tranquilidad».






