Un Mundial es una batalla crucial donde los diferentes países participantes se juegan el prestigio. Si se colman las expetactivas, sus jugadores serán recibidos con honores de héroe. Ser campeón implica la oportunidad de mofarse y de vanagloriarse del resto del planeta porque han levantado el cetro más preciado.
Pero si fracasas, comenzarán a llover represalias, no muy gratas. Todos recordarán a Andrés Escobar, muerto por arma de fuego diez días después de regresar a su país. Increpado por su autogol en el Mundial de Estados Unidos, formaba parte de una excelente cantera de jugadores nacidos en Colombia.
Sin llegar a ese extremo, algunos se cobran cabezas de otra manera. El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, ha infligido un severo castigo a sus jugadores por no pasar de primera ronda. Ha suspendido la participación de la selección nacional en competiciones internacionales durante dos años debido al bajo rendimiento del equipo en el Mundial de Sudáfrica.
El culebrón venido desde Francia también es un caso a parte. Anelka expulsado de la selección por sus insultos. Luego vino el motín de los internacionales franceses que derivó en la dimisión del presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Jean Pierre-Escalettes. Y todo por la pésima imagen ofrecida por el combinado galo, que partía como una de las grandes favoritas. Este miércoles, el seleccionador de Francia, Raymond Domenech, se ha atrevido a dirigir sus acusaciones hacia la Prensa.
Cristiano Ronaldo y compañía no han sido recibidos como héroes. Todos piden la cabeza de su seleccionador, Carlos Queiroz. La eliminación a manos de España ha dolido. Mucho. El jugador del Real Madrid ya calentó el ambiente en Sudáfrica. Dando de lado a su técnico, respondió a los periodistas con un escueto: "Pregunten a él". Todos molestos. Y no es para menos.
Triste se va el técnico de México, que ha tirado la toalla y ha presentado su dimisión. Javier Aguirre ha renunciado a seguir como seleccionador nacional mexicano tras la eliminación de los centroamericanos en los octavos de final a manos de la Argentina de Diego Armando Maradona. Y se va triste pero ha decidido irse como un caballero: "Creo que tengo que dejar el cargo, es lo más honesto".






