Dicen que la necesidad agudiza el ingenio. Y así debe ser, porque en un país con un índice de pobreza tan elevado como Brasil hay mucho talento por metro cuadrado. Es el caso de los hermanos Humberto y Fernando Campana, hoy estrellas indiscutibles en el exclusivo mundo del diseño: sus creaciones triunfan en las más selectas ferias y decoran las casas más sofisticadas. Y todo comenzó coleccionando conchas marinas. Es lo que hacía Humberto (1953), que iba para abogado pero acabó decorando marcos de madera con las conchas que hallaba en la playa, y tejiendo canastas. A él se unió su hermano Fernando (1961), que había estudiado Arquitectura. Un tándem que lleva más de dos décadas derrochando fantasía e imaginación. Su primer proyecto juntos, las sillas «Positivo» y «Negativo». «Yo aporto las técnicas y la inspiración y Fernando las transforma», comenta Humberto. En 1983 fundaron la empresa Campana Objetos, un modesto taller en su Sao Paulo natal, que en 2006 se transformó en el exitoso taller Campana Design. En 2008 fueron elegidos diseñadores del año en la feria Design Miami.
Ellos son los protagonistas de «Anticuerpos», la exposición con la que el Vitra Design Museum —templo mundial del diseño— celebra su vigésimo aniversario. A partir de hoy, hasta el 26 de septiembre, la muestra podrá visitarse en las dos sedes de la Fundación Barrié de la Maza (La Coruña y Vigo). Reúne 70 muebles, 50 objetos del hogar, 20 objetos de arte, 13 lámparas, 8 piezas de joyería y vestidos, 25 piezas coleccionadas por los Campana, una maqueta, además de películas y fotografías.
Pocos artistas se han inspirado para sus obras tan claramente en las señas de identidad culturales de su país como los Campana. Brasil está presente cien por cien en cada uno de sus originales diseños. Desde la selva amazónica y el mestizaje étnico, hasta el reciclaje, los residuos y objetos de desecho que se amontonan en las ciudades. Así, las favelas dan nombre a un sillón en
forma de trono creado en 1991. Las cabañas de los indígenas les sirven de inspiración para «Prived Oca», una araña de cristal con rafia. Los Campana tienen un estilo muy personal, una sello inconfundible. Hacen suya la artesanía tradicional brasileña —para muchos mero folclore kitsch— convirtiéndola en codiciado objeto de diseño. El secreto de su éxito radica, según el artista brasileño Vik Muniz, es «ser muy profundos siendo superficiales». Los Campana renuevan el collage, el «objeto encontrado» de los surrealistas, dotándolos de un carácter lúdico y en cierta manera infantil, marca de la casa. «Ser creativo significa ser divertido», dice Humberto Campana.
Los sofás, sillas y sillones de estos diseñadores brasileños no invitan a sentarse en ellos. Parecen más bien esculturas hechas para ser admiradas. De hecho, una de sus series se llama «Incómodos». «Sondeamos el potencial artístico de lo incómodo, la poesía de lo deformado, del defecto», dicen los diseñadores. Crean híbridos combinando materiales insólitos, y a priori incompatibles, como el mimbre y el plástico, en su serie «Transplastic», o cuero y césped artificial en su alfombra «Animada». Mezclan materiales orgánicos e inorgánicos, naturales e industriales, fríos y cálidos... Dotan a los materiales más humildes (alambres, palos de aluminio, mangueras de PVC) de un nuevo contexto que los dignifica. Un puñado de peluches dan vida a su célebre sillón «Banquete»; las cerdas de una escoba son el respaldo de su silla «Jenette». Para otro de sus iconos, el sillón «Vermelha» (1993), se inspiraron en un fardo de cuerdas de un vendedor ambulante. «Una belleza de caos y decadencia semejante a Brasil», la definen sus creadores. Este sillón, creado con cuerdas de algodón color rojo, recuerda un puñado de espaguetis con tomate enrollados. Son capaces de hacer mesas hinchables, tresillos con cartón o plástico de burbujas y gustosos sofás con boas, estrellas de mar y caimanes de gomaespuma, que se montan a gusto del
consumidor. «El mundo —dicen los Campana— nos ha infectado y nosotros queremos infectar al mundo». Con virus tan creativos como éstos, ¿quién necesita anticuerpos?



