Ayer, el día «D» del salón, el que decanta definitivamente el cómputo final de visitantes, era también su jornada, la que da el broche de oro a la celebración con su tradicional fiesta-desfile. Apenas media hora antes de posar para el esperado «photo-call», el creador de las camisetas de colores, uno de los modistos más internacionales de la cantera catalana, atendía a ABC.
«Claro que hay crisis pero uno debe tener claras las prioridades y yo llevo cinco años haciendo un desfile en Barcelona y voy a seguir haciéndolo», dijo el modisto. Reconoce que no corren buenos tiempos y que hasta las agujas más consagradas se han visto salpicadas por la actual coyuntura económica. Custo cree firmemente en la capacidad de internacionalización del salón catalán, aunque también está convencido de que «debe esperar a que soplen vientos más favorables» para que pueda escalar posiciones a nivel internacional. «The Brandery ganará terreno fuera cuando remitan los efectos de la crisis», asegura el diseñador. Tiene claro, asimismo, que ese es el único camino que tiene la muestra para subsistir. «Hoy en día, vivir de un mercado local es imposible», concluye.
«Líder en el Sur de Europa»
Poco después, en el Beach Club, a los pies del W, se enfrenta al estallido de flashes del posado previo al desfile, en el que presentará las propuestas que llegarán a las tiendas en dos semanas y que ya anticipó en su desfile de Bryant Park (nueva York) de febrero. Esther Cañadas hizo de embajadora sobre la pasarela. Abajo, entre las primeras filas, llenazo de vips. Entre las caras conocidas pudo verse a las televisivas Sandra Ibarra, Arancha de Benito, Raquel Meroño o Elsa Anka o a las ex figuras del deporte nacional Ángel Nieto y Sergi Bruguera. Tampoco quisieron perderse el desfile Asdrúbal, ex de Bibi Andersen; la cantante Tamara, y la actriz catalana Nausicaa Bonín, entre otros.
Horas antes de la fiesta, el salón se enfrentaba a su prueba del algodón, la de su ecuador, que llegó marcado,indirectamente, por la sentencia del Estatut, que obligó a aplazar la visita del alcalde, Jordi Hereu.
«Es un salón que nació en un momento que no es fácil, en pleno im pacto de la crisis, y, aún así, ha conseguido crecer en visitantes y marcas», destacó el alcalde, quien se refirió a la feria como «la más importante del Sur de Europa».
Antes de abandonar el recinto, Jordi Hereu se paseó por los estands de Armand Basi, Sita Murt y Munich, entre otros.



