MADRID
Temen a la crisis económica como cualquier ciudadano, pero su riqueza se incrementó durante el pasado año, según el informe anual que publicó ayer Merrill Lynch Global Managament y Capgemini. Además, en 2009 (año de la recesión económica) 16.000 personas entraron en el «club» de los ricos; en total suman 143.000. España no supera la media europea, pero se sitúa en el puesto doce del ránking mundial de patrimonios elevados (aquellos que superan el millón de dólares, sin contar la primera vivienda y consumibles).
Aún así, no es un caso llamativo. En Estado Unidos, Alemania y Japón vive el 53,5% de la población con grandes patrimonios, aunque la región de Asia-Pacífico creció en el número de ciudadanos con amplias fortunas. En total, y a pesar de la debilidad de la economía mundial, los principales patrimonios del mundo se repartieron entre 10 millones de personas y su riqueza aumentó en un 18,9%, hasta los 39 billones de dólares.
La responsable de Merrill Lynch Global Wealth Managament para España y Portugal, Lucía Granda, matizó que si bien en 2008 la riqueza «registró una contracción sin precedentes», un año más tarde observan «señales claras de recuperación y un regreso a los niveles de 2007». El secreto de tanto patrimonio está en el rendimiento económico de los mercados de valores, las materias primas y los llamados Hedge Funds (fondos de inversiones con gran rentabilidad a corto plazo, pero de alto riesgo).
Sin embargo, las personas con grandes fortunas ya no buscan los ingresos rápidos. Examinan con detalle cada oferta y buscan los consejos especializados de firmas y asesores para no arriesgar su dinero.
«Psicología financiera»
Según el informe, las personas con grandes fortunas son más cautas a la hora de invertir y se ven impulsadas por factores emocionales. Tanto es así que las gestoras de patrimonios incorporaron la «psicología financiera» a sus servicios. La mejor forma para tranquilizar a los clientes es aconsejarles sobre la compra de bienes de lujo. Estos artículos representaron un 30% del total de inversión. Pero no es lo único. Las colecciones de arte o vino, y las actividades filantrópicas son otros de los apartados donde más se gastan las grandes fortunas. Por último, la salud y el bienestar (como balnearios de lujo, equipos de preparación física y en medicina preventiva) concentran el 73% de las inversiones de los que más dinero tienen.




