Este domingo se celebra el Día Mundial del Refugiado bajo el lema: «Lo he perdido todo pero el futuro me pertenece». Se trata de una fecha para exigir un mayor compromiso con las más de 43 millones de personas que requieren protección en el mundo, la cifra más alta desde los años noventa.

EFE
Refugiados uzbekos descansan en el lado kirguís de la frontera con Uzbekistán
Según declaró António Guterres, alto Comisionado de la ONU para los refugiados, los continuos conflictos, desde Afganistán hasta la República Democrática del Congo, han provocado que en la última década únicamente un millón de refugiados aproximadamente han regresado voluntariamente a sus hogares cada año.
«Cuatro quintas partes de la población de refugiados en el mundo se encuentran en países en desarrollo, cada vez más en zonas urbanas, acogidos por comunidades que, aunque a menudo son pobres, los reciben y apoyan», aseguró Guterres quien pidió «que nos ayuden a ayudar a los refugiados, para que tengan un lugar al que llamar hogar».
El alto comisionado se encuentra en Damasco donde ha visitado a los refugiados iraquíes y palestinos que viven en el campo de Al Hol, en el noreste de Siria, cerca de la frontera con Irak.
ACNUR proporciona en Siria protección y asistencia a más de 170.000 refugiados. Además del cerca de medio millón de palestinos y los más de 5.000 refugiados procedentes de países como Somalia, Afganistán y Sudan, Siria ha concedido asilo a cientos de miles de iraquíes durante los últimos años.
Por su parte, la actriz Angelina Jolie, Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR desde 2001, ha enviado un mensaje para llamar la atención sobre la difícil situación de millones de personas forzadas a abandonar sus hogares, cuya única esperanza de retornar algún día es no ser olvidados.
El drama de Kirguistán
Durante la jornada de hoy, y en más de una decena de ciudades, entre las que se encuentra Madrid, ha tenido lugar la marcha de los paraguas blancos, una iniciativa de las organizaciones miembro del Consejo Europeo de Refugiados y Asilados (ECRE) para reivindicar protección a las personas que sufren persecución en sus países de origen.
En la actualidad, el conflicto que más preocupa a ACNUR es el de Kirguistán donde se calcula que estén desplazadas del interior del país unas 300.000 personas y al menos 40.000 necesitán alojamiento. Las autoridades de Kirguistán, que están tratando de restaurar el orden público y el Estado de Derecho, han informado que alrededor de 180 personas han perdido la vida y otros 1.900 han resultado heridos.








