El clùster o agrupación empresarial en torno a la eficiencia energética en Cataluña (CEEC) lanzó ayer un jarro de agua fría a las pretensiones del Ministerio de Industria de que en España haya un millón de vehículos híbridos o eléctricos en el año 2014, de los que una cuarta parte serían «enchufables». El sector aseguró ayer que la expansión comercial del coche eléctrico no prosperará en nuestro país si no se modifica el actual reglamento que dificulta instalar puntos de recarga individual en los aparcamientos de las comunidades de vecinos.
La asociación empresarial estima indispensable la legalización de la segregación del aparcamiento en locales individuales con abonados de electricidad, es decir, con factura propia, para el vehículo en cada plaza. Así se lo ha hecho saber al ministro Miguel Sebastián, al que le han enviado los resultados de un estudio donde se reclama este cambio legislativo, consistente en modificar el reglamento electrónico de baja tensión, que no prevé suministros inviduales en los garajes vecinales.
Según informó ayer el presidente del clúster empresarial, Albert Clot, hoy en día, el dueño de un vehículo eléctrico se puede enfrentar con la oposición de su comunidad de vecinos, propietaria del aparcamiento, a la hora de instalar un enchufe en su plaza, ya que legalmente es el presidente de esa comunidad el que debe solicitar la ampliación de potencia que posibilite la carga y, más tarde, calcular lo que le correspondería pagar de factura general de todo el garaje, unas «barreras» de gestión que a juicio de la CEEC son casi «infranqueables».
Clot aseguró que «si el vehículo no se puede cargar allí donde duerme, donde pasa más horas, el uso masivo del coche eléctrico no se expandirá». un problema que no ocurre en los aparcamientos públicos o únicos.


