Sin embargo, para sorpresa de sus vecinos, el municipio lleva meses dando largas al Gobierno regional. Se niega a «recepcionar» la obra. ¿Por qué? La culpa la tiene un aparcamiento subterráneo que ha construido el Ayuntamiento junto a la guardería. Y es que el regidor ha decidido «desviar» la corriente eléctrica que tenía prevista para poner en funcionamiento la escuela infantil para iluminar «su» «parking», donde ha vendido veinte plazas entre 18.000 y 21.000 euros, mientras que el resto las tiene alquiladas a varios vecinos de la zona.
Enrique Cascallana es uno de los siete alcaldes socialistas del sur que esta mañana volverán a la Puerta del Sol para entregar una carta a Esperanza Aguirre en la que le piden nuevas inversiones para sus municipios. La construcción de la Escuela Infantil Los Pinos era uno de los proyectos que el Gobierno autonómico había pactado con Alcorcón. Ahora todo parece indicar que al Consistorio no le interesa contar con la infraestructura. Mientras, un centenar y medio de familias lleva un año esperando a que abra sus puertas. Al no haber recibido todavía respuesta han tenido que buscar guardería en otro punto más alejado de sus viviendas.
Con cargo al Plan Prisma
Su construcción es fruto de un convenio que firmó la Comunidad con el Ayuntamiento de Alcorcón el 29 de diciembre de 2005. La obra —1,2 millones— se financiaría con cargo al Plan Prisma, donde el Ejecutivo autonómico aportaría el 51,47%, mientras que el Consistorio, el 48,53%. Durante la redacción del proyecto se sucedieron varias reuniones entre las dos partes. En septiembre de 2006, una carta del arquitecto a Arpegio informa que el gabinete de Enrique Cascallana solicita «readaptar el proyecto» por la modificación de las lindes de la parcela debido a la construcción del aparcamiento subterráneo. En la misiva apunta además que «el Ayuntamiento va a instalar un centro de transformación de energía eléctrica junto a la parcela de la escuela» por lo que solicita a la Comunidad la potencia demandada para la escuela.
El 13 de noviembre de 2007 comenzaron las obras de la escuela infantil. Concluyeron justo un año después. Un informe autonómico denuncia que la obra concluyó sin suministro eléctrico «ya que el Ayuntamiento había utilizado la potencia solicitada por la empresa Arpegio para suministrar a la Escuela infantil en el aparcamiento municipal colindante».
Después de concluir los trabajos y tras realizar las modificaciones solicitadas por la Consejería de Educación, la Comunidad citó al Ayuntamiento el 26 de enero de 2009 para «entregarle» la guardería. El Consistorio de Enrique Cascallana no se presentó para «recepcionarla». El 3 de febrero hubo un nuevo intento, con el mismo resultado: plantón. Así, hasta ahora. Alcorcón no quiere el Centro infantil porque prefiere utilizar la reserva eléctrica en iluminar el aparcamiento subterráneo. Una obra, por cierto, que reporta pingües ingresos económicos al Ayuntamiento, cosa que no hace la guardería.
Mientras esta escuela permanece cerrada, el regidor de Alcorcón se presentará hoy en la Real Casa de Correos para pedir al Gobierno madrileño más inversiones —y proyectos— para su municipio. De momento, uno de los que firmó con la Comunidad hace cinco años todavía siguen sin entrar en funcionamiento.



