Situado en el corazón de las cumbres boscosas de la Sierra de Gúdar, al sur de la provincia de Teruel, Rubielos de Mora atesora uno de los legados culturales e históricos más ricos de Aragón. Forjadores, talladores de madera y ceramistas contribuyen a que el turista tenga la impresión de haber viajado mil años atrás en el tiempo.
Su estampa medieval e intima, que ya le ha hizo merecedora del premio Europa Nostra, un galardón concedido por la Unión Europea a las poblaciones mejor conservadas del continente, le ha llevado a situarse entre las siete ciudades «Slow» que existen en España.
El movimiento «Slow», una iniciativa internacional que nació en Italia y que propone tomarse la vida de forma más pausada, ha seleccionado al municipio como «ciudad lenta» junto a Begur, Pals y Palafrugell, en Gerona; Mungía y Lekeitio, en Vizcaya; Bigastro, en Alicante; y Pozo Alcón,en Jaén. No tener más de 50.000 habitantes, no ser capital y contar con una legislación respetuosa con el medio ambiente son algunos de los requisitos que exige la organización de Slow . La ciudad de Bra, en Italia, es el ejemplo más representativo de ciudad «Slow» en Europa. En Bra el reloj de la plaza está retrasado 30 minutos, las tiendas cierran los jueves y los domingos y los coches tienen vetado el acceso al centro para evitar el estrés. Miles de caracoles, el símbolo de Slow, inundan las calles.
Aunque a Rubielos de Mora le queda un largo camino por recorrer para alcanzar a la italiana Bra, su calidad de vida, con un clima que contrasta con las altas temperaturas veraniegas de otros puntos de España, y con establecimientos hoteleros de alta calidad, lo convierten en un destino turístico envidiable.
Slow Cities aboga por un ritmo de vida más pausado manteniendo las tradiciones, pero no renuncia a las nuevas tecnologías, y en este sentido, Rubielos alcanza el listón con buena nota, de ahí que este reconocimiento suponga un impulso económico para el turismo de la zona, que aunque ha conseguido mantenerse a pesar de la crisis, tiene dificultades para mantener el nivel de turistas que recibía anualmente.




