
Juntitos, pasándose el brazo por el hombro, dedicándose miradas cariñosas... Así posaron y aparecieron Pastora Vega y Juan Ribó en la rueda de prensa que ofrecieron en Barcelona para anunciar el estreno de la obra «Una relación pornográfica», que este viernes estrenan en el teatro Apolo. Nerviosos, «con mucha excitación» y puede que hasta «con mariposas en el estómago» es como se presenta esta pareja de actores maduros, que ya cuenta con un historial interpretativo aunque nunca una proyección mediática tan sonada como la que están viviendo desde que se supo que mantenían una relación sentimental.
Fue justamente a raíz de su noviazgo cuando surgió la oportunidad de llevar a los escenarios esta obra que en su versión cinematográfica protagonizaron el genial Sergi López y Nathalie Baye, y que cuenta la historia de dos amantes que sólo se reúnen para encuentros sexuales y que acaban enamorándose. Por todo esto y por las exclusivas que han ofrecido para hablar de su relación personal (abril 2010, Juan Ribó en «Hola») es por lo que se no se entiende que Pastora Vega, haciendo gala de todo un carácter y un genio, dijera a los periodistas que no pensaba contestar nada relacionado con su vida privada. En ese momento y mientras la ex de Imanol Arias cortaba de cuajo cualquier pregunta, a Ribó se le veía «algo pequeñito uo,uo,uo», que diría Daniel Diges, y supongo que hecho un lío por dentro. A fin de cuentas ha pasado de los ataques de su ex Cristina del Hierro al enfado de Pastora por «preguntas fuera de lugar» que tal vez él hubiera contestado encantado, más que nada por la repercusión mediática que ha tenido su romance y que se comprobó ante la cantidad de medios que acudieron a esta rueda de prensa.
Y es que las exclusivas y llenar el patio de butacas es algo que no casa muy bien. Que se lo pregunten a Cecilia Gómez, que aprovechó el estreno de «Cayetana, su pasión» para hacer otra exclusiva con su ex y enfadar al resto de prensa. Luego pasa lo que pasa.


