El aumento previsto es de un 10% para hogares y pequeños comercios y un 5% para la mediana industria
Miércoles
, 09-06-10
Todavía molestas por la inminente subida generalizada del IVA y los recortes a funcionarios y pensionistas, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pondrá un agujero más en el cinturón de las clases medias. El Ejecutivo socialista anunció ayer una posible subida de la tarifa de la luz. Así, la factura que reciban la mayoría de los usuarios sería un 6% más cara a partir de julio. Para los grandes consumidores -cementeras, químicas, siderúrgicas y otras industrias-, sin embargo, se congela.
El Ministerio de Industria propuso ayer a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) revisar las actuales tarifas de acceso, una especie de peaje por el consumo de luz y una de las partidas reflejadas en el recibo final del cliente.
El aumento previsto para este concepto por el gabinete de Miguel Sebastián es de un 10% para los hogares y pequeños comercios y de un 5% para la mediana industria. Al final, ese incremento particular implicaría una subida general del 4% en el importe final que paga el ciudadano. Y sumándole el nuevo IVA para la luz, que el 1 de julio pasa del 16 al 18%, cada familia pagará un 6% más.
Este nuevo incremento en la tarifa de último recurso (TUR), la única fijada por el Gobierno y a la que pueden acogerse 26,8 millones de hogares y pequeñas y medianas empresas, se suma al realizado el pasado enero (2,6%) con motivo de la revisión anual de la factura eléctrica.
El nuevo mazazo gubernamental a las clases medias despertó ayer numerosas reacciones en contra. Tras conocerse la propuesta de orden ministerial emitida por Industria al regulador energético, todas las asociaciones de consumidores rechazaron tajantemente una posible subida de la luz. «Es absolutamente inaceptable que, en un momento de crisis profunda y con una inflación que no llega al uno por ciento, se penaliza así a familias y pequeños consumidores», criticó el portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Antonio López.
Un 9%, según el sector
El Gobierno, a través del ministro Sebastián, se defendió calificando de «muy prematuro» los cálculos hechos sobre esa subida del precio de la luz y recomendó esperar hasta el próximo 23 de junio, cuando se celebra la subasta de comercializadoras que determinará el coste de la energía.
Fuentes del sector, sin embargo, aseguran que de esa subasta podría salir una subida incluso mayor (entre el 8 y el 9%) si el precio de la energía es también superior, como se prevé. Quizá por eso, más tarde, Industria se corrigió y confesó que no dispone de la «información indispensable» para decir en qué porcentaje subirá el consumo de luz.
Y mientras el Gobierno daba esos bandazos intentando calmar los ánimos, algunos expertos, las mismas asociaciones de consumidores y la oposición, todos apuntaban que esta propuesta tiene que ver con las últimas decisiones del Ejecutivo en materia energética.
«Sobrecoste» energético
La intención actual de la Administración central de reducir las primas a las renovables, que salen de la propia factura eléctrica pero generan gran déficit de tarifa, debería abaratar el recibo de la luz.
Sin embargo, y por otro lado, la mala situación de la minería del carbón llevó al presidente Zapatero a prometer y aprobar ayudas al sector el pasado febrero. Con esa medida, se empezó a primar la producción eléctrica con carbón nacional, más caro. Así, las compañías productoras de electricidad han incurrido en lo que la Comisión Nacional de Competencia calificó ayer de «sobrecoste». Un sobrecoste más a soportar por las carteras de las clases medias.


