Foxconn, que trabaja para Apple, Sony, Dell y Nokia, está acusada de explotar a sus extenuados operarios para cumplir los pedidos

AFP
Publicado
Lunes
, 07-06-10 a las 11
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Puede que algún tarado de la electrónica esté dispuesto a matar por un iPod, un iPhone o el nuevo iPad que acaba de salir al mercado. Pero también es probable que haya trabajadores que, literalmente, se dejan la vida por dichos aparatos para que sigan causando furor entre todos aquéllos que quieren estar a la última.
Esa es la sospecha que planea sobre la firma tecnológica Foxconn, que pertenece a la empresa taiwanesa Hon Hai Precision Industry y es el mayor fabricante electrónico del mundo al trabajar para marcas como Apple, Sony, Dell, Nokia y Hewlett-Packard. Con 540.000 trabajadores en China, de su gigantesca fábrica de Longhua, en la ciudad sureña de Shenzhen, salen cada día miles de iPods, iPhones e iPads, de los que se han llegado a vender unos dos millones en menos de dos meses.
Para que las tiendas reciban sus pedidos a tiempo, las cadenas de montaje no dan abasto en interminables turnos por los que los empleados de Foxconn cobran al mes unos 900 yuanes (107 euros), el sueldo medio en la «fábrica global» que se ubica a orillas del Río de las Perlas en la provincia industrial de Cantón (Guangdong).
Aunque las causas todavía no están claras, salarios de miseria, agotadores turnos de más de 12 horas, mala alimentación y precarias condiciones de vida en dormitorios colectivos pueden estar detrás de la oleada de suicidios que está sacudiendo a la factoría de Foxconn. En lo que va de año, trece trabajadores han intentado quitarse la vida, de los cuales diez han fallecido, por lo general arrojándose al vacío desde una ventana.
En los últimos días, un empleado se cortó las venas y un ingeniero de 27 años, Yan Li, murió en su casa tan repentinamente que su familia no ha dudado en atribuirlo a que llevaba un mes en el turno de noche y a que veces trabajaba hasta 24 horas seguidas.
Deficientes condiciones laborales
Aunque la empresa lo desmiente tajantemente, los medios de comunicación y organizaciones como el Boletín de Trabajo de China han culpado de dichas muertes a la presión que Foxconn ejerce sobre sus operarios y a las deficientes condiciones laborales.
Para atajar las críticas, que amenazan con manchar la imagen de gigantes como Apple o Dell, la firma ha subido sus sueldos un 30%, bastante más del 20% que había propuesto en un principio. Sin embargo, ha negado rotundamente que dicho aumento esté relacionado con la trágica ola de suicidios entre sus trabajadores. En su lugar, justifica la subida esgrimiendo la escasez de mano de obra que sufren desde hace algún tiempo las fábricas cantonesas, con problemas para encontrar personal porque los empleados, por lo general emigrantes procedentes del campo, prefieren pedir trabajo en otras provincias de la costa china con sueldos mayores, como Zhejiang o Jiangsu.
«Hemos revisado los suicidios y, aunque no podemos especular la causa específica de las muertes, no hemos encontrado ninguna prueba que los vinculen al trabajo», explicó Foxconn en un comunicado. Para calmar los ánimos, su presidente, Terry Gou, invitó la semana pasada a un grupo de medios de comunicación con el fin de que visitaran las instalaciones y comprobaran las condiciones laborales en la fábrica.
Con el propósito de que no haya más suicidios, la empresa ha instalado redes de seguridad en las ventanas, contratado a psicólogos para que evalúen a los operarios y hasta traído monjes budistas que les ofrecen consejos y consuelo.
A pesar de la psicosis que ha provocado este caso, otros expertos consideran que el índice de suicidios en la fábrica de Foxconn se encuentra por debajo de la media nacional en China, que era de 15.05 muertes voluntarias por cada 100.000 personas entre 2000 y 2006 a tenor de una investigación efectuada en 2008 por la prestigiosa publicación médica «The Lancet».
Provocados por el exceso de tajo o no, los suicidios han puesto en la picota los intensivos métodos de producción en China, clave de su rentabilidad. Según la consultora JP Morgan, el incremento salarial del 30% reducirá este año en un 10% los beneficios netos de Foxconn. Un 1% por cada trabajador que se ha suicidado.


