Lunes
, 07-06-10
Tradición pagana y cristiana se mezclan también en algunas de las celebraciones más vistosas del Corpus Christi en Castilla y León. Es el caso de Castrillo de Murcia (Burgos), donde casi cien bebés desafiaron los saltos del Colacho, personaje que emula al diablo representado por dos vecinos del pueblo y que con sus saltos les «limpia del pecado». Tradición centenaria declarada de Interés Turístico Nacional que se repite el domingo del Corpus este pueblo de 275 habitantes y que representa la lucha entre el demonio y Cristo, informa Ical.
En la localidad salmantina de Béjar, los seis hombres de musgo, junto a los niños que este año han recibido su Primera Comunión, procesionaron por las calles cubiertas de flores acompañando al Santísimo en una fiesta que este año estrenó declaración de Interés Turístico Nacional. El concejal de Juventud, Festejos y Deportes cumplió con el rito de rendir al Corpus la bandera de España en un símbolo de subordinación de los poderes civiles ante el Corpus.


