
Jueves
, 03-06-10
EL resquebrajado grupo socialista alicantino, a día de hoy sin alcaldable, vuelve a justificarse la nómina diciendo que «queremos un museo para la ciudad de Alicante, pero basta ya de esperas».
También, siguiendo el guión, critica el incremento del presupuesto destinado por la Generalitat para la construcción del Maca, inaugurado el lunes. Llama especialmente la atención la inusitada sensibilidad del Psoe por el que fue el «museíto» de Eusebio Sempere.
Pero tan sólo hace falta releer las cartas del de Onil para evidenciar los temores que le suscitaba el abandono al que los socialistas sometieron su legado. No es de extrañar. Cualquiera que visitara La Asegurada en los tiempos en los que Ángel Luna era alcalde le entendería. Un espacio lúgubre, lleno de humedades que dañaban las obras, sin ningún tipo de vigilancia ni guía didáctica. Tuvo que llegar el Gobierno del Partido Popular para enmendar una situación absolutamente bochornosa. Fue gracias al empeño de aquellos responsables municipales por lo que comenzó a ponerse orden en las piezas y arrancó la restauración del singular Palacio.
Y aquello sirvió para convertir a Sempere en arma política arrojadiza, activando una campaña mediática perpetrada por el progresismo alicantino más casposo y la cultureta de izquierdas. Todo porque el comisario responsable del nuevo proyecto era de Zaragoza y evidenció lo mal que estaba la colección. Luego vino una etapa en la que ya se pudo visitar el centro y contemplar las obras en una perfectamente estructurada muestra rotativa.
Después llegó el tiempo necesario para llevar a cabo la complicada construcción del actual edificio del Museo de Arte Contemporáneo, del que hoy pueden disfrutar vecinos y visitantes.
Así que, por favor, un poco de sentido común y respeto a la memoria de Sempere y los alicantinos.


