Miércoles
, 02-06-10
En la historia de la Comunidad gallega la emigración siempre ha ocupado un puesto de suma relevancia, marcando inevitablemente sus movimientos demográficos y sus derivas culturales. De ello ha dejado constancia hasta el propio refranero popular, que perfila a los habitantes de esta comunidad como personas aventureras, llegando incluso a advertir que en cualquier parte del mundo es posible encontrar a un gallego.
Este perfil de la población gallega, viajera y emigrante, se corrobora con el último informe presentado por el grupo Adecco acerca de la movilidad internacional. Según los datos extraídos, Galicia es la comunidad española con más trabajadores fuera de las fronteras nacionales, llegando esta cifra a los 352.000. El motivo más común para estas salidas es la búsqueda de oportunidades laborales, agravada por la crisis y el incremento del paro. Tanto es así que a día de hoy un 50 por ciento de los gallegos confiesan que abandonarían el país por un sueldo igual o incluso menor que el que reciben.
Sin embargo, otras comunidades empiezan a hacer sombra a la gallega ya que -en los dos últimos años- la media española de personas que viajaron al extranjero en busca de mejoras laborales creció 9, 2 puntos, mientras que en Galicia el incrementó se situó en el 7 por ciento. Así, las cifras demográficas actuales sitúan a la Comunidad como la cuarta con menor fuga de habitantes, una realidad que no ha llegado a equilibrar todavía los datos con respecto a los porcentajes nacionales.
Por provincias, Ourense es la que envió a un número más elevado de sus residentes a otros países, en concreto, el número de ourensanos en el extranjero creció en más de 9 puntos. Por detrás están Lugo y La Coruña, que vieron incrementar sus datos de emigración en un 7,8 y un 6,4 por ciento, respectivamente. En último puesto se descuelga Pontevedra, como la provincia que menos habitantes envía al exterior.
El perfil del emigrante
El estudio realizado por Adecco señala a los varones como las personas que más atraídas se sienten por la idea de desarrollar su vida profesional en el extranjero. Sus prioridades laborales en este sentido son el lograr puestos de responsabilidad y alcanzar una autonomía profesional determinada. A esta serie de argumentos se une la perspectiva de hacer una carrera en la compañía en cuestión, generalmente en sedes situadas en grandes núcleos de población.
El caso de las mujeres con respecto a la emigración laboral es sensiblemente distinto. Las gallegas buscan que sus puestos de trabajo en países extranjeros les aporten un buen ambiente laboral y sobre todo, flexibilidad en los horarios. Pese a ello, tanto varones como féminas coinciden en que este tipo de salidas son una oportunidad idónea para mejorar habilidades lingüísticas, así como para vivir nuevas experiencias. Ingenieros, arquitectos e informático son los más viajeros, ya que consideran que su actividad profesional se valora más fuera de España.


