Al retraso en la resolución de casos pendientes se suma ahora el caos sembrado por la implantación del nuevo sistema informático Minerva NOJ, que los funcionarios califican de «chapuza»
Domingo
, 30-05-10
Los problemas se le acumulan a la Administración de Justicia. Al retraso en la resolución de expedientes se suma el «caos» que ha traído la implantación del programa informático Minerva-NOJ (Nueva Oficina Judicial). Este sistema entró en funcionamiento el pasado 4 de mayo y, desde entonces, no ha dado más quebraderos de cabeza a los secretarios judiciales.
Dificultades a la hora de acceder a los servidores en algunas oficinas judiciales, la imposibilidad de tramitar expedientes antiguos con los nuevos procedimientos e incompatibilidades con los programas de aquellas comunidades que tienen transferidas las competencia de Justicia son algunos de los problemas que se derivan del uso de la nueva herramienta, detalla el coordinador en esta materia de CC.OO., Alfredo Prádanos, que no se explica por qué el Ministerio no ha optado por implantar el sistema de forma gradual.
La nueva Oficina Judicial comenzó a funcionar el pasado 4 de mayo pero sólo en algunas ciudades «piloto» como Sevilla -en el caso de Castilla y León, en septiembre se estrenará en Burgos-. Por ello, Prádanos no entiende las «prisas» en instalar esta herramienta de gestión procesal cuando de momento la NOJ no se ha implantado de forma generalizada.
Prueba de que las prisas son malas consejeras, y mucho peor en cuestión de trámites administrativos, es el error que hace quince días ocurrió en los Juzgados de Sevilla, otra de las ciudades «piloto» de la NOJ. Tras la avalancha de críticas que la Junta de Andalucía recibió el primer día de la puesta en marcha de la nueva Oficina Judicial, se apresuraron a enviar a los operadores jurídicos con los nuevos documentos, con tan mala suerte de colarse en ellos el escudo de la Junta de Castilla y León.
Aluvión de incidencias
Errores al margen, Prádanos denuncia la mínima formación recibida, consistente en dos días de teórica y otras de práctica, que ha provocado que la Subdirección de Nuevas Tecnologías del Ministerio de Justicia esté recibiendo un aluvión de incidencias, de las que parece no enterarse el secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo, que ha defendido su puesta en marcha pese a las críticas de las organizaciones sindicales.
Prádanos denuncia que, pese a que el fin del sistema es bueno, ya que pretende que en un futuro haya comunicación por vía telemática entre los distintos juzgados del país y otros organismos como la Policía, prisiones o el propio Ministerio, su errónea implantación -«una auténtica chapuza»- no está haciendo más que ralentizar todos los procedimientos judiciales, lo que, sin duda, repercute en el servicio que se da al ciudadano.
Con el fin de denunciar su situación, el pasado 11 de mayo, una treintena de trabajadores de la Administración de Justicia se concentró ante los Juzgados de Valladolid, en la calle de Las Angustias. Si los errores no se subsanan, amenazan con convocar nuevas manifestaciones para denunciar la situación que están padeciendo.


