Domingo
, 30-05-10
POR HENAR DÍAZ
VALLADOLID. ¿Qué ocurrirá si seguimos generando cada vez más basura sin una cierta conciencia ecológica y del reciclaje? Es el debate que trata de generar la exposición «Revolviendo en la basura: obras y argumentos que invitan a reflexionar sobre la degradación del medio ambiente», que acoge el centro de Propuestas Ambientales Educativas de Valladolid hasta el próximo 5 de septiembre.
En su marco se han reunido 26 obras de arte contemporáneo en torno a las nociones de basura, residuos y reciclaje, motivo recurrente del trabajo de los nueve artistas internacionales congregados. A partir de sus trabajos, el título de la exposición se aborda desde tres perspectivas diferentes, explica el comisario de la muestra, Seve Pernals, ya que hay diversas formas y motivos de revolver en la basura. «A veces revolvemos para buscar un papel en el que teníamos apuntado un teléfono; también se revuelve en la basura para subsistir en los países desarrollados, y luego está la percepción más intimista, referente a la basura de cada uno, según la actitud que tome ante el mundo».
Los collages de Picasso, que ya reutilizaba cuerdas y otros materiales que encontraba, los ensamblajes de cacharrería de las esculturas formalistas de los años 60 y movimientos como el Lan Art son la «genealogía» de los artistas reunidos, que ofrecen lecturas «distintas», a veces divertidas y en otras ocasiones sólo provocadoras. Entre ellas se puede ver las fotografías del brasileño Vik Muniz, en las que retrata material recopilado en los vertederos, que manipulado da lugar a imágenes en las que finalmente se descubre, por ejemplo, un cuadro de Goya. Otro de los trabajos que se pueden ver es la escultura creada a partir de utensilios de cocina de Diet Wieman, cuya sombra proyectada dibuja, sorprendentemente, el David de Miguel Ángel. No obstante, pese a ser artistas contemporáneos, Pernals destaca la percepción del ecologismo de estos creadores, muchos de ellos con estudios en biología, con lo que cree que el fin de la exposición se identifica perfectamente con el objetivo educativo del PRAE, ya que ante todo, sus obras pretenden despertar una conciencia medioambiental.


