El ministro de Trabajo rechaza una rebaja de las cotizaciones de los empresarios y la supresión del subsidio de 426 euros
El ministro, en un momento de su entrevista ayer con el director de ABC, Ángel Expósito, en «La lupa de la actualidad», de La 10. | ÁNGEL DE ANTONIO
Viernes
, 28-05-10
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, declaró ayer que los sindicatos «están en su derecho» de convocar un paro en la función pública o una huelga general. «El Gobierno lo tendría en cuenta, pero no sería un elemento determinante» en las negociaciones sobre la reforma laboral, afirmó en «La lupa de la actualidad», programa de La 10 moderado por Ángel Expósito, director de ABC.
Corbacho fue aún más contundente y subrayó que al Gobierno «no le temblará el pulso» y «velará siempre por los intereses generales de España, aunque pase por tomar unas medidas duras y tenga un coste electoral».
Explicó que la reforma laboral no se puede analizar al margen de la crisis económica y que el Gobierno «siempre defendió y defiende una reforma laboral pactada antes que tener que aprobarla mediante un real decreto».
Modelo austriaco
Preguntado sobre si una de las medidas que se aprobarán será la del conocido como modelo austriaco (la empresa deposita mensualmente en la cuenta de cada trabajador la parte proporcional de su indemnización por despido), el ministro respondió que «los modelos no son importables directamente. Todos coincidimos en que ese modelo tiene muchos beneficios, como que crea un sistema complementario de la pensión de jubilación. Nos gusta, ha dado buen resultado en Austria y ha sido bien recibido entre los agentes sociales».
Otro asunto conflictivo en las negociaciones de la reforma laboral es la rebaja de las cotizaciones empresariales que ha pedido reiteradamente la patronal. «Es muy complicado y difícil. A futuro, todo es posible, pero ahora es bastante difícil por la crisis», afirmó Corbacho.
Sobre la posible desaparición en agosto de la prestación de 426 euros aprobada hace 9 meses, el ministro subrayó que «en la agenda del Gobierno no hay ninguna decisión para recortar esa prestación. Más de 300.000 personas son beneficiarias del mismo y hay que darle continuidad». Ante la insistencia del moderador, añadió que «el 15 de agosto podré responderle con más precisión».
El ministro se refirió también a otro de los objetivos prioritarios de la reforma laboral, que es la reducción del paro juvenil. «Habría que distinguir entre los jóvenes que han acabado su formación, a los que habría que bonificar su contratación en origen, y los jóvenes que no han acabado su recorrido formativo, quienes deberían compaginar un programa de formación con un empleo».
Asimismo, afirmó que se «ha desvirtuado la razón del contrato temporal, el cual, se ha convertido en una referencia» en el mercado laboral español. «Este asunto tiene que estar encima de la mesa de negociación. Es necesaria la temporalidad, pero no se pueden encadenar los contratos temporales, hay que corregirlo».
Por último, sobre la propuesta del Gobierno de retrasar la edad de jubilación, Corbacho dijo que «esperamos las conclusiones del Pacto de Toledo. Y explicó que en 2030 «tendremos 4 millones más de pensionistas y el sistema es insostenible si cada vez se adelanta más la edad de jubilación y se retrasa la edad de incorporación al mercado de trabajo».
Por otra parte, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, pidió a los agentes sociales una reforma «de calado». Durante su intervención en Sitges en la XXVI jornada del Círculo de Economía, el ministro declaró que «estoy convencido de que los agentes sociales asumirán la responsabilidad de poner sobre la mesa una reforma laboral de calado».


