«Ésta es la última opción para salvar una feria que ahora está en estado crítico». Así de rotundos se muestran los galeristas participantes en ARCO, que se reunieron en asamblea en Madrid. De entrada, piden la retirada del presidente del Comité Ejecutivo de Ifema, Luis Eduardo Cortés, de las futuras negociaciones; creen que «el prestigio internacional de la feria se ha puesto en entredicho a raíz de la polémica generada» y que «ninguna galería extranjera de primera línea querrá volver a ARCO si tiene la sospecha de que las decisiones no son tomadas por el comité de galerías seleccionadas».
Por ello, reclaman que Ifema firme un compromiso por escrito aceptando diez puntos, pactados por setenta galerías. Entre las peticiones destacan las siguientes: que Ifema busque un director de reconocido prestigio para ARCO, que tenga contactos con galerías y coleccionistas internacionales; que éste tenga total independencia para escoger a los miembros del comité de selección y total libertad para elaborar su propio programa. Además, reclaman que exista un único Comité de ARCO con dos miembros de Ifema, cuatro de los órganos rectores y 12 galeristas participantes en la feria; que la valoración de la selección de las galerías participantes en la feria sea competencia exclusiva de los galeristas y que cualquier reclamación posterior sea estudiada por el mismo comité y no otro (en clara alusión al proyecto de crear un comité de apelación). También exigen los galeristas que la Comunidad de Madrid e Ifema eximan al comité de las responsabilidades derivadas del cometido para el que son designadas -los últimos miembros de este comité fueron requeridos por el Tribunal de Defensa de la Competencia de Madrid-. Quieren que todos estos puntos queden ratificados en los Estatutos que se están redactando.
Ahora la pelota está en manos de Ifema. Será decisivo en la solución de esta crisis el papel del vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, con quienes van a reunirse.


