
Justo antes de que empiece la campaña de verano, Movistar rompe el mercado de los smartphones con un modelo, el IVY, de bajo coste, que fue presentado ayer en la ciudad china de Shenzhen. Su alianza con el fabricante chino Huawei y el uso del sistema operativo Android -de código abierto- han permitido a la operadora española sacar al mercado un móvil con acceso a internet a un precio que no supera los 100 euros y que en el mejor de los casos puede ser gratuito.
El nuevo modelo incorpora una tecnología que fomenta el uso esporádico de la red y no es obligatorio, por tanto, dar de alta una tarifa de datos asociada a una cuota mensual. Para ello la operadora ha incluido una aplicación que permite al cliente desactivar el servicio con el fin de evitar al usuario costes involuntarios e incluye además una opción de «pago por uso». En esta modalidad el cliente sólo paga un euro por cada día que se conecta.
Así, la ventaja para los que se decanten por contratar la tarifa de acceso -que puede variar de 10 o 15 euros al mes- es que podrán disfrutar de forma gratuita del canal de televisión Gol TV a través del móvil.
Apuesta a largo plazo
Una oferta agresiva que pretende atraer a clientes con consumos no sólo de voz sino también de datos a través de internet y que le permitirán a la operadora posicionarse en la batalla de la conectividad. En la actualidad el 14% de clientes de Movistar generan el 95% del tráfico en sus redes y son además estos clientes los que aportan mayor valor añadido a la compañía. Para Luis Ezcurra, Director de Terminales, Procesos y Proyectos de Telefónica España, la generalización de los smartphones «es una apuesta estratégica a largo plazo» por lo que esperan «aumentar del 15 al 20% a final de año» sus ventas de móviles con acceso a internet. Sólo en el primer trimestre de 2010 este segmento creció un 15 por ciento.


