Martes
, 25-05-10
Quienes saben de política aseguran que la confección de listas electorales suele convertirse en un «sudoku» en el que es necesario combinar cuatro factores: paridad, profesionalidad, territorialidad y renovación. En el caso de CiU, la cosa se complica al tratarse de una federación, por lo que hay que integrar a miembros de Unió y Converg_ncia. Sin embargo, en esa carrera por formar parte de la candidatura encabezada por Artur Mas, o por ser influyente en la misma, parten con posición aventajada un grupo de alcaldes que aportan peso territorial y relevo generacional.
Oposición al «pinyol»
Se trata de Lluís Recoder (Sant Cugat del Vall_s), Santi Vila (Figueres), Ferran Bel (Tortosa) y Josep Maria Vila d´Abadal (éste último, alcalde de Vic y dirigente de UDC). Los cuatro han compartido críticas al poder excesivo que, en su opinión, ejerce el «pinyol» de Artur Mas, formado por David Madí, Oriol Pujol y Francesc Homs y Germà Gordo. Esta postura fue secundada en su momento por los concejales Josep Rull (Terrassa), Jaume Ciurana y Antoni Vives (Barcelona), respectivamente.
El líder de CDC intentó neutralizar esa oposición interna en el último congreso del partido, celebrado en julio de 2008, con la colocación de Recoder, Vila y Bel en la dirección convergente. Pero ello no ha impedido que estos ediles divulguen sus reticencias a ese exceso de soberanismo que ejerce el núcleo duro que rodea a Mas.
Las declaraciones más recientes en este sentido corresponden a Santi Vila, cabeza de lista de CiU por Girona, quien dijo añorar un catalanismo centrado y consideró «cómicas y grotescas» las derivas independentistas en el seno de la federación. Vila es un declarado aficionado a las corridas de toros, algo que le distingue del sentir mayoritario del partido.
Lluís Recoder ostenta uno de los cargos institucionales más importantes de CDC. Desde 1999, es alcalde de Sant Cugat del Vall_s (Barcelona), ciudad en alza donde, en las municipales de 2007, obtuvo mayoría absoluta. Recoder pertenecía al sector «roquista» de Converg_ncia, es decir, el más moderado.
Ostracismo
Eso le valió un cierto ostracismo dentro del partido cuando Mas sucedió a Jordi Pujol y tomó las riendas de la formación. Pero el peso territorial que Recoder fue adquiriendo con el paso del tiempo, unido a un cierto ascendente ideológico dentro del partido, obligó al líder de CDC a contar con él en las estructuras ejecutivas del partido. A cambio, Recoder apoyó el proyecto de Casa Gran del Catalanismo de su «jefe», pero con matices, esto es, con menos tintes soberanistas. El alcalde de Sant Cugat se define como «heredero del pujolismo».
Ferran Bel, alcalde de Tortosa (Tarragona), acaba de echar un pulso al partido al oponerse a las consultas independentistas que ERC impulsa y CDC apoya. Bel ha comunicado a la cúpula convergente que no tiene interés en formar parte de las listas de CiU para las autonómicas, aunque aseguran que tiene garantizada la inclusión de uno de sus hombres de confianza.
Carta al líder de CiU
Igualmente discretos son los concejales Josep Rull y Jaume Ciurana. Junto a Recoder, Joaquim Colominas y el diputado en el Congreso Carles Campuzano, Ciurana firmó una carta enviada a Artur Mas en la que se proponía a Rull como sustituto de Felip Puig en la portavocía parlamentaria.
El concejal egarente nunca se postuló como tal, pero la iniciativa puso de manifiesto la oposición existente a que Oriol Pujol asumiera el cargo, cosa que finalmente hizo. La rebelión no fue a más pues a Josep Rull se le ha dado una importante difusión mediática al asignarle las cuestiones relacionadas con infraestructuras (ha sido la voz crítica del traspaso de Cercanías a la Generalitat).
Un caso aparte es el de Josep Maria Vila d´Abadal, ya que pertenece a Unió Democràtica. El alcalde de Vic se colocó en el ojo del huracán al pretender excluir del padrón a los inmigrantes ilegales en base a una estricta interpretación de la ley. La polémica suscitada le obligó a elevar consultas al Ministerio del Interior, que declaró ilegal la iniciativa. Recientemente, la UE ha dado la razón al edil.
Sin embargo, D´Abadal ha tenido la virtud de colocar la cuestión de la inmigración en el debate preelectoral y neutralizar la presión de plataformas xenófobas como las que lidera Josep Anglada, que tiene cuatro concejales en Vic. Su iniciativa ha sido copiada en Llavaneres (Barcelona). El socialcristiano tiene garantizado el escaño de diputado, pese a su pataleta por aparecer como número 12 en las listas de CiU, por debajo de otros dirigentes de UDC.
Recoder encabeza, por tanto, este «lobby» moderado con grandes posibilidades de relevar al equipo de Artur Mas si éste pierde de nuevo las elecciones autonómicas. El actual candidato ya ha anunciado que, en tal caso, no volverá a presentarse y muchos ven en Recoder -con permiso de UDC- a su posible sustituto.
Pero a pocos meses de la fecha electoral, los nacionalistas prefieren hacer piña en torno a su líder e incluso la «vieja guardia» encarnada en Antoni Fernández Teixidó -sus desavenencias con Oriol Pujol son vox populi- prefiere templar los ánimos a la espera de los resultados de los comicios.


