Viernes
, 21-05-10
C. J. ORGAZ
MADRID. Telefónica se llevó ayer el gato al agua en la subasta alemana de frecuencias. La operadora española, a través de su filial alemana O2, se hizo con dos bloques de 10 Megahercios (MHz) en la banda más importante -y más codiciada-, la de 800 MHz. Su atractivo reside en que es el espectro que permitirá desarrollar los servicios de internet de alta velocidad móvil y preparar la red para el alto tráfico que se espera con el uso intensivo de «smartphones» o «netbooks», cada vez más generalizados. Hay que tener en cuenta que uno de estos dispositivos consume de media 10 o 12 veces más banda ancha móvil que cualquier otro teléfono.
Inversión de 1.380 millones
El grupo, que participaba desde el pasado 12 de abril en la subasta de frecuencias de móviles en Alemania, adquirió también un bloque en la frecuencia de 2,0 Gigahercios (GHz) y cuatro bloques en la frecuencia de 2,6 GHz. Con esto, la inversión total alcanzó los 1.380 millones de euros.
La operación da alas a la compañía que preside César Alierta para plantar cara a los gigantes Vodafone y T-Mobile, filial de Deutsche Telekom, sus dos grandes rivales, al tiempo que le aleja de los holandeses KPN, presentes en el mercado alemán a través de su filial E-Plus, y que pujaban contra Telefónica para no quedar fuera del reparto.
El consejero delegado de la compañía en Alemania, René Schuster, afirmó que el precio por las inversiones estuvo en línea con «nuestras previsiones». La operadora española ha invertido en los últimos cuatro años 4.000 millones en el mercado alemán, uno de los primeros en Europa por potencial de crecimiento.


