Viernes
, 21-05-10
E. RODRÍGUEZ MARCHANTE
Ni a Eva, ni a Elly, a quien desnuda esta película (en el original «About Elly») es a la sociedad iraní. Su director, Asghar Farhadi, logra ese ejercicio cinematográfico tan complejo que consiste en quebrar una narración para que, con naturalidad, se convierta en otra sobre la marcha: lo que era un retrato social amable de amistad y relaciones entre un grupo de personas en un alegre fin de semana se convierte, tras un peculiar giro, en un retrato social agrio de enemistades y falta de relaciones entre un grupo durante un fin de semana atroz...
La comedia, el drama, la intriga y la denuncia social, empaquetado todo en una sencillísima película, notablemente interpretada y filmada con un cierto estilo ropasuelta al modo tumultuoso y que salga el sol por Antequera del Dogma.
El personaje central, el que sugiere el título, Elly, es una joven desconocida entre un grupo de amigos, y su presencia ofrecerá una imagen de ellos, mientras que su ausencia revelará otra muy distinta. Farhadi habla, naturalmente, de la sociedad iraní, y en especial de la complejísima relación entre hombres y mujeres..., y nos hace partícipes de una extraña circunstancia: un accidente es un drama, pero si una mujer conoce a un hombre y no le advierte de que ya está comprometida, el drama se convierte en tragedia, pues su ingenua presencia en ese lugar es un delito.


