El encuentro de jefes de Estado en Barcelona ya no será el 7 de junio

Mubarak y Zapatero, en una imagen de archivo / ABC
Un maratón de frustraciones
Cumbre con EE.UU. España anuncia la cumbre UE-Estados Unidos en mayo y una visita de Obama a nuestro país, pero todo queda aplazado, porque el presidente de Estados Unidos decide no viajar a Europa.
Cumbre UE-América Latina. Días antes de su celebración, una decena de líderes iberoamericanos amenazan con no acudir si lo hace Porfirio Lobo. La cumbre se salva,, porque el hondureño renuncia a venir, a petición de España
Cumbre Euromediterránea. Se aplaza a noviembre por temor a un fracaso.
El temor a que la cumbre de la Unión por el Mediterráneo (UpM) que se iba a celebrar el 7 de junio en Barcelona se saldara con un fracaso debido a la situación del proceso de paz en Oriente Próximo ha llevado al Gobierno a optar por el aplazamiento hasta finales de otoño. La idea es celebrarla en la tercera semana de noviembre, también en la Ciudad Condal, coincidiendo con el 15 aniversario del Proceso de Barcelona.
Ello supone que la cumbre no tendrá lugar durante el semestre de presidencia española de la Unión Europea, que sufre así un nuevo traspiés, después de la cancelación de la reunión entre la UE y Estados Unidos.
La decisión ha sido tomada, según indicó un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores a ABC, de común acuerdo con Francia y Egipto, las dos copresidencias de la UpM, una iniciativa alentada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para tratar de revitalizar el languideciente Proceso de Barcelona, que se había iniciado en el año 1995.
Negociaciones indirectas
El portavoz añadió que el ministro Miguel Ángel Moratinos ha estado en contacto con sus colegas francés y egipcio estudiando las posibilidades de que la reunión pudiera resultar fructífera, y finalmente se ha decidido posponerla, a la espera de ver qué resultados dan las negociaciones indirectas entre palestinos e israelíes, que se desarrollan bajo los auspicios de la Administración Obama.
La pasada semana, cuando Moratinos viajó a Israel, los Territorios Palestinos, Siria y Líbano pudo constatar las dificultades para que la cumbre pudiera celebrarse con garantías y sin temor a que hubiera choques serios entre árabes e israelíes. El Gobierno, sin embargo, intentó mantener la cita, pero Egipto y Francia se mostraron partidarios del aplazamiento para dar más tiempo a las mencionadas negociaciones, por lo que España aceptó ese criterio.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero habló por teléfono con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y trató el asunto el pasado martes en Madrid con Sarkozy. Moratinos se reunirá el domingo en El Cairo con sus colegas egipcio y francés.
Contaminación
Lo cierto es que, desde hace meses, se consideraba que la celebración de la cumbre estaba en el aire, debido precisamente a lo inestable del proceso de paz en Oriente Próximo. Aunque, en teoría la UpM, de la que forman parte 43 países, a un lado y otro del Mediterráneo, debería avanzar de manera independiente, la realidad es que el conflicto en la región ha contaminado siempre la iniciativa.
Hace poco, por ejemplo, Egipto y Siria dijeron que no irían a Barcelona, si a la cumbre asistía el ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, a quien reprochan sus posturas radicales contra los árabes.


