Los querellantes relacionan la supuesta percepción de 302.000 dólares por parte del letrado con la decisión de éste de no admitir a trámite una querella formulada contra directivos del Banco Santander
El presidente del Banco Santander, Emilio Botín. / Archivo
Publicado
Miércoles
, 19-05-10 a las 00
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El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, declarará hoy como testigo ante el magistrado del Tribunal Supremo Manuel Marchena, en el marco de la causa abierta al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por prevaricación y cohecho por los cobros que recibió por dirigir unos cursos en la Universidad de Nueva York, entre 2005 y 2006. Esta declaración estaba prevista para el pasado 12 de mayo, pero se retrasó a petición del propio banquero, quien informó por carta al Tribunal Supremo de que en la fecha inicialmente marcada le sería imposible acudir al alto tribunal por encontrarse fuera del país.
Los querellantes en esta causa, los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea, relacionan la supuesta percepción de 302.000 dólares por parte de Garzón por la organización de los cursos patrocinados con el banco con la decisión de éste de no admitir a trámite posteriormente una querella formulada contra directivos del Banco Santander, entre ellos su presidente Emilio Botín, en el proceso penal por las 'cesiones de crédito'. La Fiscalía no ve delito en la actuación del juez y no le acusa en este procedimiento.
En su querella, los letrados aludían a un documento interno del banco en el que Gonzalo de las Heras daba cuenta al presidente de la entidad de una comida con Garzón celebrada el 21 de abril de 2005 y le señala: "Nos habló de sus contactos con las autoridades antiterroristas americanas y de los programas que desde la cátedra King Juan Carlos I of Spain quiere organizar. (...) Hoy me envía la propuesta que te adjunto, y que me parece importante aunque ambiciosa".
Los querellantes defienden en su denuncia ante el Supremo que la documentación aportada en las actuaciones "pone inequívocamente de relieve que la información proporcionada por el certificado aportado por el querellado es falsa, ya que no es la Universidad o el Centro Rey Juan Carlos I quien pide, sino el querellado -valiéndose, claro está, de su cargo como reza al pie de firma (Garzón firmaba como magistrado-juez) y de la problemática condición por entonces del presidente del Santander, imputado en varios procesos penales ante la propia Audiencia Nacional".


