El diario asegura que el encuentro ha estado «lejos de ser lo que el presidente español esperaba». Añade el artículo que se trataba de «la última oportunidad» de Zapatero para fortalecer sus credenciales internacionales
Zapatero, este miércoles durante la rueda de prensa posterior a la cumbre Unión Europea-Centroamérica / EFE
Actualizado
Miércoles
, 19-05-10 a las 23
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Una vez más el «New York Times» pone bajo la lupa la gestión política del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. En un artículo titulado “Luces y sombras de España en la cumbre UE-América Latina”, firmado por el periodista Raphael Minder, el diario estadounidense afirma que, pese a los avances en las negociaciones comerciales y las promesas de mayor cooperación en temas como inmigración y lucha contra el narcotráfico, la cumbre celebrada en Madrid ha estado lejos de ser la “obra maestra” que Rodríguez Zapatero había imaginado.
El artículo recuerda el “plantón” que Barack Obama dio al presidente español en febrero pasado cuando decidió cancelar la cumbre UE-Estados Unidos programada para el mes de mayo y afirma que la conferencia con América Latina ha sido una “excepcional oportunidad –y quizá la última-” para que Zapatero aprovechase la presidencia española de la Unión Europea –que finaliza el próximo mes- para fortalecer sus credenciales internacionales.
Ambiciones frustradas
“En cambio, las ambiciones de Zapatero para con América Latina han sido eclipsadas este mes por sus profundos problemas económicos, con el gobierno de España luchando por contener su inflado déficit presupuestario”, analiza Minder. El periodista no pasa por alto el anuncio de huelga realizado por los principales sindicatos en respuesta a las nuevas medidas de austeridad anunciadas por el gobierno español y las incluye dentro de los escollos a los que tiene que hacer frente el líder socialista.
El crítico artículo también explica que Zapatero está promoviendo el diálogo para levantar las barreras comerciales con el grupo del Mercosur –Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay- pero advierte que esa postura se opone a los intereses de Francia, Austria, Irlanda y otros países comunitarios defensores de la Política Agrícola Común (PAC), que ven la estrategia de Zapatero en materia de liberalización aduanera como una clara amenaza para la estabilidad del sector agropecuario europeo.


