Actualizado
Jueves
, 13-05-10 a las 16
:
52
El Gobierno de Navarra se enfrenta al temor de que la grave crisis económica española arrastre a la comunidad foral, que salió de la recesión hace nueve meses, que celebró con optimismo el aumento del 0,4% del PIB registrado en el primer trimestre de este año y que cuenta con una tasa de paro del 12,32%, casi ocho puntos por debajo de la nacional. “Tenemos miedo a que estos recortes se traduzcan en una reducción de los ingresos del Gobierno foral y en un menor consumo por parte de los ciudadanos. Nuestras previsiones apuntaban a que este año el PIB navarro se incrementaría como mínimo un 0,5%, salvo que todo cambie a partir de ahora”, subrayaron fuentes del Ejecutivo presidido por Miguel Sanz.
A falta de que el Gobierno central aclare las cuantías exactas que deberá aportar cada comunidad para hacer frente al déficit nacional entre 2010 y 2011, Navarra estima que, aproximadamente, tendrá que abonar unos 140 millones de euros al Estado: 83 millones por la reducción de salarios de los funcionarios, 19,2 millones de recorte de gasto público, 17 millones por el “cheque bebé” y unos 20 millones por la congelación de las pensiones.
Respecto a la construcción del corredor navarro de Alta Velocidad (Pamplona-Castejón), el Gobierno de Navarra considera que el proyecto no tendría por qué verse afectado, ya que los 387,65 millones que conlleva de inversión serán adelantados por el propio Ejecutivo foral, al que se le devolverá dicha cantidad a partir de 2013.
Pero sí corren un peligro evidente otras importantes infraestructuras que dependen de Fomento u otras comunidades, como el tramo de Alta Velocidad que une Castejón y Zaragoza, clave para el desarrollo de Navarra dentro del corredor Mediterráneo-Cantábrico y que podría sufrir retrasos en su ejecución o recortes presupuestarios. También existe una gran preocupación por que se ralenticen más aún las obras del tramo aragonés de la autovía que une Navarra con la localidad oscense de Jaca (la comunidad foral prosigue sus trabajos según lo previsto) y por que la construcción de la autovía entre Medinaceli (Soria) y Tudela (Navarra) se bloquee.
No obstante, el Gobierno de Navarra tiene intención de seguir adelante con las inversiones recogidas en el Plan Navarra 2012, con la equiparación de las pensiones de viudedad al SMI y con el Plan Renove, entre otras medidas.
Críticas de Miguel Sanz
El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, afirmó hoy que las medidas anunciadas ayer por Rodríguez Zapatero llegan "tarde y mal, se han hecho de manera precipitada y sin la debida consulta con las comunidades autónomas". Pero añadió que “no son rechazables porque todos las hemos pedido".
Minutos antes del inicio del pleno del Parlamento foral, Sanz manifestó que a estas propuestas de "recorte" les faltan las contramedidas para que "no tengan un efecto negativo sobre el crecimiento económico". "Son necesarias otras iniciativas complementarias que incentiven la economía y la generación de empleo", dijo.
El presidente navarro manifestó que la rebaja del sueldo de los funcionarios afectará a Navarra al tratarse de una medida macro. "Afecta a la economía española en general y viene derivada de una medida de la Unión Europea para cumplir con los criterios de reducción del déficit y con el plan de estabilidad", explicó. En este sentido, resaltó que el convenio firmado en Navarra con los funcionarios públicos “está supeditado a las medidas adoptadas por el Estado en materia de retribuciones”, de manera que la comunidad foral tendrá que adaptarse a la decisión del Gobierno central.
Sobre cómo se aplicará esa rebaja, Sanz señaló que habrá que ver qué hace la Administración estatal y "de qué manera introduce la progresividad en virtud de los niveles". "Nuestros niveles poseen diferente catalogación respecto a los del Estado pero sí que tienen un elemento comparativo, que utilizaremos convenientemente y de manera racional", apuntó.
Preguntado sobre si se rebajará el sueldo de los altos cargos en un 15%, el presidente señaló que, por el momento, "no se ha tomado ninguna decisión” al respecto. Según agregó, a estas medidas "habría que sumar lo que supone para los ciudadanos la congelación de las pensiones, el cheque bebé...". "Todo eso supone mucho dinero para la economía foral", concluyó.


